Matan a 200 iraquíes de una antigua secta

Una cuestión religiosa fue el móvil de uno de los episodios más sangrientos desde 2003, cuando se inició la invasión liderada por EEUU. El cuádruple atentado se produjo en localidades del norte del país. Una comunidad religiosa ultraconservadora fue el blanco de la agresión. Una aparente venganza sunnita.

15 Agosto 2007
MOSUL.- Unas 200 personas murieron y más de 250 resultaron heridas en cuatro atentados con camiones cisterna bomba contra miembros de una antigua secta religiosa en el norte de Irak. Se trata de uno de los más mortíferos atentados en Irak desde 2003, cuando se inició la invasión liderada por Estados Unidos para derrocar al líder iraquí, Saddam Hussein.
Los ataques se produjeron en dos localidades de la provincia de Nínive (norte) y fueron dirigidos contra la minoría yazidi. Los yazidis, que representan una población de 500.000 personas, hablan un dialecto kurdo aunque profesan una religión preislámica y tienen sus propias tradiciones culturales. Esta secta cree en el Dios creador y respeta a los profetas bíblicos y coránicos, especialmente a Abraham, aunque focaliza su devoción en Malak Taus, el principal de los arcángeles. Seguidores de otras religiones conocen a este ángel como Lucifer o Satanás, lo que ha fomentado el prejuicio popular de que los yazidis adoran al demonio.

Hecho desencadenante
La secta ha tratado de permanecer distante de los conflictos que afectan a Irak, pero últimamente sus relaciones con las cercanas comunidades sunnitas musulmanas empeoraron de forma dramática. En abril, una multitud de yazidis apedreó a Doaa Jalil Aswad, una adolescente de 17 años de la propia comunidad que ofendió los preceptos conservadores al escaparse para contraer matrimonio con un musulmán. La salvaje lapidación fue captada por teléfonos celulares y difundida por internet y por distintos medios. La venganza sunnita no tardó. Ese mismo mes fueron asesinados 23 yazidis.
Mientras, en Bagdad, hombres armados disfrazados de policías secuestraron al viceministro de Petróleo, Abdul Jabbar al Wagaa, y a cinco empleados se encontraba, en un edificio del gobierno. Es habitual este tipo de operaciones en oficinas gubernamentales. Por lo general, los cuerpos de las víctimas aparecen tiempo después en las afueras de la ciudad. También ayer murieron cinco soldados estadounidenses en enfrentamientos con rebeldes, y un grupo insurgente provocó la voladura de un puente en el norte de Bagdad. (Reuter)

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