31 Julio 2007 Seguir en 
MADRID, España.- Los incendios que en los últimos días asolaron a las islas de Gran Canaria y Tenerife, y calcinaron cerca de 25.000 hectáreas, obligaron a las autoridades a evacuar a más de 10.000 personas, informó hoy el gobernador de las islas españolas, Paulino Rivero.
Las altas temperaturas y los fuertes vientos empeoraron la situación en Gran Canaria e hicieron que el incendio de Tenerife, que comenzó ayer, se propagara rápidamente.
En Gran Canaria, donde las llamas llegaron ayer hasta algunas casas del municipio de Mogán, los esfuerzos se centran en evitar que el fuego penetre en el barranco de Santa Lucía y el Pico de las Nieves, centros de comunicaciones de la isla. Allí se quemaron 10.000 hectáreas y 5.200 personas fueron evacuadas.
“Esta mañana el viento ha amainado un poco y ha bajado la temperatura. Aunque la situación sigue siendo muy complicada, esperamos que pueda aliviarse”, se esperanzó Rivero.
En Tenerife, el fuego comenzó ayer a la mañana en la zona de La Orotava y ha calcinado a 14.000 hectáreas. En ese lugar, 5.700 personas han sido evacuadas.
Todo por un contrato
Un vigilante forestal confesó ser el autor del incendio y se defendió explicando que pretendía que le ampliaran el plazo del contrato que le une al cabildo insular.
Por eso, a Juan Antonio Navarro Armas -tal el nombre del guardia- se le imputa el delito de incendio y otro contra el medio ambiente, y está en prisión incomunicada y sin fianza desde ayer.
El presidente canario manifestó su deseo de que el reponsable del siniestro asuma todas las consecuencias de la gravedad de su delito. “Ha puesto en vilo a toda Canarias”, lamentó.
El Gobierno de las islas aprobará hoy las medidas de ayuda a los afectados. La ministra de Medio Ambiente de España, Cristina Narbona, anunció que desde la cartera nacional también adoptarán auxilios especiales.
“Es un incendio de gran magnitud porque la zona en la que se inició hay mucho pino canario, que arde con facilidad. Además la orografía del lugar hace complicado combatir el fuego”, dijo Narbona. (Reuters-Télam)
Las altas temperaturas y los fuertes vientos empeoraron la situación en Gran Canaria e hicieron que el incendio de Tenerife, que comenzó ayer, se propagara rápidamente.
En Gran Canaria, donde las llamas llegaron ayer hasta algunas casas del municipio de Mogán, los esfuerzos se centran en evitar que el fuego penetre en el barranco de Santa Lucía y el Pico de las Nieves, centros de comunicaciones de la isla. Allí se quemaron 10.000 hectáreas y 5.200 personas fueron evacuadas.
“Esta mañana el viento ha amainado un poco y ha bajado la temperatura. Aunque la situación sigue siendo muy complicada, esperamos que pueda aliviarse”, se esperanzó Rivero.
En Tenerife, el fuego comenzó ayer a la mañana en la zona de La Orotava y ha calcinado a 14.000 hectáreas. En ese lugar, 5.700 personas han sido evacuadas.
Todo por un contrato
Un vigilante forestal confesó ser el autor del incendio y se defendió explicando que pretendía que le ampliaran el plazo del contrato que le une al cabildo insular.
Por eso, a Juan Antonio Navarro Armas -tal el nombre del guardia- se le imputa el delito de incendio y otro contra el medio ambiente, y está en prisión incomunicada y sin fianza desde ayer.
El presidente canario manifestó su deseo de que el reponsable del siniestro asuma todas las consecuencias de la gravedad de su delito. “Ha puesto en vilo a toda Canarias”, lamentó.
El Gobierno de las islas aprobará hoy las medidas de ayuda a los afectados. La ministra de Medio Ambiente de España, Cristina Narbona, anunció que desde la cartera nacional también adoptarán auxilios especiales.
“Es un incendio de gran magnitud porque la zona en la que se inició hay mucho pino canario, que arde con facilidad. Además la orografía del lugar hace complicado combatir el fuego”, dijo Narbona. (Reuters-Télam)







