Siguen ardiendo los bosques en la isla de Gran Canaria

Un trabajador forestal provocó el incendio, que ha devastado más de 5.000 hectáreas. Arden 5.000 hectáreas. Las fuertes ráfagas de viento dificultan la tarea desde el aire. Intenso calor. Daño intencional.

SIN PAUSA. Un helicóptero fue, por momentos, la única máquina que pudo enfrentar las ráfagas de viento.  REUTERS
SIN PAUSA. Un helicóptero fue, por momentos, la única máquina que pudo enfrentar las ráfagas de viento. REUTERS
31 Julio 2007
MADRID.- Es dramática la situación de más de 2.000 residentes que han sido evacuados en el centro de la isla de Gran Canaria (archipiélago de las Canarias),   debido al incendio forestal que ha devastado cerca de 5.000 hectáreas, dijo el presidente regional canario, Paulino Rivero.
La prioridad actualmente es evitar la pérdida de vidas humanas. “A partir del momento en que se controle el incendio, estaremos en condiciones de evaluar los daños˝, añadió Rivero, que prometió ayuda para los damnificados. Unas 60 casas de Mogán fueron alcanzadas por este fuego de dimensiones históricas, aunque el casco urbano ya se encuentra fuera de peligro.
Las evacuaciones se produjeron en los municipios de Mogán, San Bartolomé de Tirajana y Tejeda. “Estamos en una situación compleja, difícil, dramática, diría yo˝, expresó Rivero, y precisó que el fuego ha arrasado cerca de 5.000 hectáreas de pinar.

El autor
Se estableció que un trabajador forestal provocó intencionalmente este incendio de gran magnitud. El acusado, de 37 años, admitió que lo hizo en señal de protesta porque no le renovaron el contrato. El individuo quedó preso, sin posibilidad de salir bajo fianza. La magistrada que atiende el caso le imputa un delito de incendio y otro contra el medio ambiente.

Fuertes vientos
Los bomberos habían logrado controlar los focos  que afectaron una zona de más de 3.500 hectáreas, en el centro montañoso y frondoso de la isla, pero fuertes vientos reavivaron los fuegos, que se han visto favorecidos durante el día por temperaturas de hasta 50ºC. En las labores de extinción trabajan más de 500 efectivos, entre bomberos y miembros de protección civil, así como siete helicópteros y un hidroavión, que ven dificultado su trabajo por el fuertes ráfagas de viento, que llegan hasta los 170 km/h. (DPA-Reuter-AFP-NA)

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