30 Julio 2007 Seguir en 
WASHINGTON.- El primer ministro británico, Gordon Brown, prometió hoy, tras reunirse con el presidente estadounidense, George W. Bush, que su país seguirá apoyando la guerra en Irak hasta la transferencia del poder a las autoridades iraquíes.
Brown reconoció que en Irak quedan "tareas que realizar y responsabilidades que mantener" y ratificó al alianza entre los dos países en la lucha contra el terrorismo en la conferencia de prensa brindada después del encuentro celebrado en la residencia veraniega de Camp David.
"Nuestro objetivo, como el de Estados Unidos, es, paso a paso, traspasar el control a las autoridades iraquíes', dijo el primer ministro, según informó la agencia alemana de prensa DPA.
Además, sostuvo que la decisión sobre la retirada o no de las tropas sólo se tomará "con el consejo militar de nuestros comandantes sobre el terreno".
Con estas declaraciones, Brown desechó la posibilidad de una próxima retirada de los 5.500 soldados que Gran Bretaña mantiene en el sur de Irak, versión sobre la que se había especulado insistentemente desde su llegada al gobierno, el 27 de junio pasado.
A su vez, Bush dijo que "no hay dudas para mí de que Gordon Brown entiende que el fracaso en Irak sería un desastre para la seguridad de nuestros países. Entiende que la violencia podría extenderse por la región, que un país como Irán se implicaría en ello".
El jefe de la Casa Blanca remarcó que "las decisiones sobre el camino a seguir en Irak deben tomarse con una recomendación militar como parte integrante de las mismas".
"Me parece que tenemos la obligación de trabajar por la libertad y la justicia en todo el mundo. He encontrado la persona que comparte esa visión", añadió. (Télam)
Brown reconoció que en Irak quedan "tareas que realizar y responsabilidades que mantener" y ratificó al alianza entre los dos países en la lucha contra el terrorismo en la conferencia de prensa brindada después del encuentro celebrado en la residencia veraniega de Camp David.
"Nuestro objetivo, como el de Estados Unidos, es, paso a paso, traspasar el control a las autoridades iraquíes', dijo el primer ministro, según informó la agencia alemana de prensa DPA.
Además, sostuvo que la decisión sobre la retirada o no de las tropas sólo se tomará "con el consejo militar de nuestros comandantes sobre el terreno".
Con estas declaraciones, Brown desechó la posibilidad de una próxima retirada de los 5.500 soldados que Gran Bretaña mantiene en el sur de Irak, versión sobre la que se había especulado insistentemente desde su llegada al gobierno, el 27 de junio pasado.
A su vez, Bush dijo que "no hay dudas para mí de que Gordon Brown entiende que el fracaso en Irak sería un desastre para la seguridad de nuestros países. Entiende que la violencia podría extenderse por la región, que un país como Irán se implicaría en ello".
El jefe de la Casa Blanca remarcó que "las decisiones sobre el camino a seguir en Irak deben tomarse con una recomendación militar como parte integrante de las mismas".
"Me parece que tenemos la obligación de trabajar por la libertad y la justicia en todo el mundo. He encontrado la persona que comparte esa visión", añadió. (Télam)







