30 Julio 2007 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos / LONDRES, Inglaterra.- El primer ministro británico, Gordon Brown, arribó anoche a Estados Unidos para reunirse con el presidente George W. Bush, en una visita que culminará el miércoles con un discurso ante las Naciones Unidas, en Nueva York.
Bush recibió a Brown al pie del helicóptero que lo transportó hasta la residencia de verano del mandatario estadounidense, en las montañas de Maryland, cerca de Washington. Allí, ambos jefes de Estado cenaron juntos.
En la agenda de las conversaciones ocupa un lugar central la situación en Irak, Afganistán y Cercano Oriente, el conflicto nuclear en Irán, la crisis de Darfur, el cambio climático y el estancamiento de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio.
Poco antes de reunirse con su par norteamericano por primera vez desde que asumió, Brown subrayó su voluntad de seguir mejorando la relación de su país con Estados Unidos. El premier destacó a la lucha contra el terrorismo global como uno de los desafíos prioritarios del siglo XXI, que quieren enfrentar ambos países.
Alianza histórica
El primer ministro británico destacó además la alianza histórica entre ambos países y se definió como un gran admirador del espíritu emprendedor de los estadounidenses. Hoy se incorporarán a las conversaciones la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband.
Gran Bretaña es el principal socio europeo de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo a escala mundial y tiene a miles de soldados desplegados en Irak.
El gobierno británico desmintió ayer un informe del diario “Sunday Times”, en el que se anunciaba que Brown presentaría a Bush un plan para acelerar la reducción de tropas en Irak.
Bush ha enfrentado presiones del Congreso para fijar una fecha de retirada para las tropas estadounidenses, pero insiste en que una nueva estrategia, que incluye más soldados, necesita tiempo para funcionar. (DPA-AFP-NA)
Bush recibió a Brown al pie del helicóptero que lo transportó hasta la residencia de verano del mandatario estadounidense, en las montañas de Maryland, cerca de Washington. Allí, ambos jefes de Estado cenaron juntos.
En la agenda de las conversaciones ocupa un lugar central la situación en Irak, Afganistán y Cercano Oriente, el conflicto nuclear en Irán, la crisis de Darfur, el cambio climático y el estancamiento de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio.
Poco antes de reunirse con su par norteamericano por primera vez desde que asumió, Brown subrayó su voluntad de seguir mejorando la relación de su país con Estados Unidos. El premier destacó a la lucha contra el terrorismo global como uno de los desafíos prioritarios del siglo XXI, que quieren enfrentar ambos países.
Alianza histórica
El primer ministro británico destacó además la alianza histórica entre ambos países y se definió como un gran admirador del espíritu emprendedor de los estadounidenses. Hoy se incorporarán a las conversaciones la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband.
Gran Bretaña es el principal socio europeo de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo a escala mundial y tiene a miles de soldados desplegados en Irak.
El gobierno británico desmintió ayer un informe del diario “Sunday Times”, en el que se anunciaba que Brown presentaría a Bush un plan para acelerar la reducción de tropas en Irak.
Bush ha enfrentado presiones del Congreso para fijar una fecha de retirada para las tropas estadounidenses, pero insiste en que una nueva estrategia, que incluye más soldados, necesita tiempo para funcionar. (DPA-AFP-NA)







