26 Julio 2007 Seguir en 
¡Por fin en casa! Esta exclamación se repitió ayer entre los tucumanos que, tras cinco días de permanecer como rehenes en Tarija, Bolivia, volvieron a la capital tucumana tras el viaje en ómnibus desde Jujuy.
Superado el cansancio, Roque Valverdi (ex jugador de San Martín y de Central Norte) contó que aprovechó las vacaciones de invierno para ir con su esposa Viviana Basualdo y su hijas Valentina (8 años), Alina (5) y Costanza (2). Remarcó que jugó cinco años en esa provincia del sur boliviano y que tiene allí muchos amigos. “Por eso no sentí temor por el conflicto”, apuntó.
Valverdi iba a regresar el viernes, pero lo sorprendió el bloqueo. Le preocupaba el hecho de que el sábado volvían sus dos hijos varones de una excursión, que estaban solos. Lo intentó, pero el piquete no dejó pasar al colectivo en el primer corte de ruta.
Hasta el lunes, vivió en casa de sus amigos y el martes se embarcó en el avión Hércules que trasladó al primer contingente de argentinos evacuados desde Tarija, hasta el aeropuerto de Jujuy. Apuntó que un productor tabacalero jujeño -que prefirió el anonimato- y había llegado con ellos, se ocupó de trasladarlos hasta Perico y pagó los boletos a Tucumán de su familia y de dos comprovincianos más.
También la familia de Orestes Sfriso y María Magdalena Zamora se reencontró ayer en el hogar de Yerba Buena. Ella se mostró cansada por el largo viaje que soportó estoicamente, debido a un problema motriz. En cambio, Oreste exhultaba tranquilidad, sentado en el acogedor comedor diario. Estaba tan ansioso por volver, que dejó en Tarija su camioneta y en ella muchas cosas personales. Regresó con lo puesto.
Contó que si bien tuvieron miedo en algún momento por la crisis social en la ciudad boliviana, esa sensación fu mayor durante el vuelo. La aeronave sorteó varias turbulencias, el ruido era tremendo la cabina no estaba presurizada y los asientos eran de piola trenzada.
LA PAZ.- Campesinos de Tarija volvieron a bloquear ayer la ciudad tras una tregua dos horas y en medio de un paro cívico de dos días. Esta última medida de fuerza es, en los hechos, una muestra de apoyo a Mario Cossío, prefecto de Tarija, enfrentado con el gobierno de Evo Morales. Los campesinos exigen al gobierno departamental la entrega de U$S 5 millones correspondientes a un plan de emergencia por inundaciones y sequías ocurridas a principios de año. Además, reclaman las regalías por hidrocarburos y la reestructuración de la empresa de electricidad.
Sin embargo, el dirigente Ariel Vergara, que responde al partido gobernante, dijo que los bloqueos de rutas también son una respuesta “a la soberbia del prefecto y a su menosprecio hacia los habitantes rurales”. La Federación Sindical Etnica de Comunidades Campesinas de Tarija levantó por unas horas los bloqueos en solidaridad con decenas de pasajeros que quedaron varados por los cortes. (DPA)
Superado el cansancio, Roque Valverdi (ex jugador de San Martín y de Central Norte) contó que aprovechó las vacaciones de invierno para ir con su esposa Viviana Basualdo y su hijas Valentina (8 años), Alina (5) y Costanza (2). Remarcó que jugó cinco años en esa provincia del sur boliviano y que tiene allí muchos amigos. “Por eso no sentí temor por el conflicto”, apuntó.
Valverdi iba a regresar el viernes, pero lo sorprendió el bloqueo. Le preocupaba el hecho de que el sábado volvían sus dos hijos varones de una excursión, que estaban solos. Lo intentó, pero el piquete no dejó pasar al colectivo en el primer corte de ruta.
Hasta el lunes, vivió en casa de sus amigos y el martes se embarcó en el avión Hércules que trasladó al primer contingente de argentinos evacuados desde Tarija, hasta el aeropuerto de Jujuy. Apuntó que un productor tabacalero jujeño -que prefirió el anonimato- y había llegado con ellos, se ocupó de trasladarlos hasta Perico y pagó los boletos a Tucumán de su familia y de dos comprovincianos más.
También la familia de Orestes Sfriso y María Magdalena Zamora se reencontró ayer en el hogar de Yerba Buena. Ella se mostró cansada por el largo viaje que soportó estoicamente, debido a un problema motriz. En cambio, Oreste exhultaba tranquilidad, sentado en el acogedor comedor diario. Estaba tan ansioso por volver, que dejó en Tarija su camioneta y en ella muchas cosas personales. Regresó con lo puesto.
Contó que si bien tuvieron miedo en algún momento por la crisis social en la ciudad boliviana, esa sensación fu mayor durante el vuelo. La aeronave sorteó varias turbulencias, el ruido era tremendo la cabina no estaba presurizada y los asientos eran de piola trenzada.
Campesinos tarijeños volvieron a bloquear rutas
LA PAZ.- Campesinos de Tarija volvieron a bloquear ayer la ciudad tras una tregua dos horas y en medio de un paro cívico de dos días. Esta última medida de fuerza es, en los hechos, una muestra de apoyo a Mario Cossío, prefecto de Tarija, enfrentado con el gobierno de Evo Morales. Los campesinos exigen al gobierno departamental la entrega de U$S 5 millones correspondientes a un plan de emergencia por inundaciones y sequías ocurridas a principios de año. Además, reclaman las regalías por hidrocarburos y la reestructuración de la empresa de electricidad.
Sin embargo, el dirigente Ariel Vergara, que responde al partido gobernante, dijo que los bloqueos de rutas también son una respuesta “a la soberbia del prefecto y a su menosprecio hacia los habitantes rurales”. La Federación Sindical Etnica de Comunidades Campesinas de Tarija levantó por unas horas los bloqueos en solidaridad con decenas de pasajeros que quedaron varados por los cortes. (DPA)







