Pese al diluvio, un cartero entregó libros de Harry Potter
Gran Bretaña continúa en alerta por efecto de las peores inundaciones en seis décadas. El empleado del correo repartió ejemplares del último tomo de las aventuras del aprendiz de mago en un pueblo totalmente inundado del oeste de Inglaterra.
25 Julio 2007 Seguir en 
LONDRES.- En medio del drama que se vive en Gran Bretaña por causa de las más graves inundaciones en seis décadas, un cartero desafió el agua y repartió ejemplares del séptimo y último tomo de las aventuras de Harry Potter en un pueblo inundado del oeste de Inglaterra.
El héroe del vecindario es Richard Yates, que empleó su propio automóvil para repartir los ejemplares de “Harry Potter and the Deathly Hallows”. Yates, cuya hija es fan del aprendiz de mago, pudo así entregar puntualmente el fin de semana los libros reservados.
El salvador
La central de correos de Evesham, en Worcestershire, había decidido cancelar todas las entregas a causa de las inundaciones. “Cuando vimos todos los paquetes delante del correo creímos que no íbamos a recibir nuestro ejemplar, pero Richard nos salvó”, dijo Chris Haynes, un vecino del pueblo.
Más tormentas
Las inundaciones en Gran Bretaña, que el primer ministro, Gordon Brown, atribuyó al cambio climático, dejaron cientos de miles de casas sin agua potable o electricidad en el oeste del país, y amenazan ahora la histórica ciudad de Oxford. Los predios del Magdalen College, que cuenta entre sus ex alumnos al dramaturgo Oscar Wilde, quedaron anegados, así como los jardínes botánicos de la Universidad de Oxford, justo enfrente. Algunas de las otras 55 facultades de la Universidad de Oxford, conocida por sus majestuosos edificios medievales y su tranquila atmósfera universitaria, chapalean en agua. Las fuertes precipitaciones que comenzaron el viernes convirtieron otras ciudades en islas. En Tewkesbury, Gloucestershire, mucha gente fue evacuada en helicópteros militares y en embarcaciones. Los equipos de socorro distribuyen agua en botellas a los que quedaron varados en sus casas. Algunos ríos, como el Támesis y el Severn, superaron los niveles alcanzados en las inundaciones en 1947, las peores hasta el momento, que dejaron daños estimados en cientos de miles de libras.
Según los meteorólogos, el Reino Unido será azotado por más lluvias esta semana, en particular mañana, con fuertes tormentas que aumentarán aún más el caudal de los ríos, con peligro inminente de desbordes. Las zonas más afectadas han sido hasta ahora las del oeste y norte del país, donde más de 350.000 hogares quedaron sin agua potable. Varias regiones ribereñas de los grandes ríos siguen en alerta de inundaciones.
El agua empezó a retroceder en Gloucestershire, una de las zonas más castigadas. La electricidad ha sido restaurada en más de 48.000 hogares luego de que una subestación de electricidad en Gloucester pudo ser protegida. Sin embargo, las aguas amenazan con romper las paredes de otra estación de la ciudad. Un funcionario advirtió que la situación sigue siendo catastrófica. “No estamos ni cerca de la etapa de recuperación”, dijo. (AFP-NA-DPA)
El héroe del vecindario es Richard Yates, que empleó su propio automóvil para repartir los ejemplares de “Harry Potter and the Deathly Hallows”. Yates, cuya hija es fan del aprendiz de mago, pudo así entregar puntualmente el fin de semana los libros reservados.
El salvador
La central de correos de Evesham, en Worcestershire, había decidido cancelar todas las entregas a causa de las inundaciones. “Cuando vimos todos los paquetes delante del correo creímos que no íbamos a recibir nuestro ejemplar, pero Richard nos salvó”, dijo Chris Haynes, un vecino del pueblo.
Más tormentas
Las inundaciones en Gran Bretaña, que el primer ministro, Gordon Brown, atribuyó al cambio climático, dejaron cientos de miles de casas sin agua potable o electricidad en el oeste del país, y amenazan ahora la histórica ciudad de Oxford. Los predios del Magdalen College, que cuenta entre sus ex alumnos al dramaturgo Oscar Wilde, quedaron anegados, así como los jardínes botánicos de la Universidad de Oxford, justo enfrente. Algunas de las otras 55 facultades de la Universidad de Oxford, conocida por sus majestuosos edificios medievales y su tranquila atmósfera universitaria, chapalean en agua. Las fuertes precipitaciones que comenzaron el viernes convirtieron otras ciudades en islas. En Tewkesbury, Gloucestershire, mucha gente fue evacuada en helicópteros militares y en embarcaciones. Los equipos de socorro distribuyen agua en botellas a los que quedaron varados en sus casas. Algunos ríos, como el Támesis y el Severn, superaron los niveles alcanzados en las inundaciones en 1947, las peores hasta el momento, que dejaron daños estimados en cientos de miles de libras.
Según los meteorólogos, el Reino Unido será azotado por más lluvias esta semana, en particular mañana, con fuertes tormentas que aumentarán aún más el caudal de los ríos, con peligro inminente de desbordes. Las zonas más afectadas han sido hasta ahora las del oeste y norte del país, donde más de 350.000 hogares quedaron sin agua potable. Varias regiones ribereñas de los grandes ríos siguen en alerta de inundaciones.
El agua empezó a retroceder en Gloucestershire, una de las zonas más castigadas. La electricidad ha sido restaurada en más de 48.000 hogares luego de que una subestación de electricidad en Gloucester pudo ser protegida. Sin embargo, las aguas amenazan con romper las paredes de otra estación de la ciudad. Un funcionario advirtió que la situación sigue siendo catastrófica. “No estamos ni cerca de la etapa de recuperación”, dijo. (AFP-NA-DPA)







