24 Julio 2007 Seguir en 
CHARLESTON, Estados Unidos.- Los ocho candidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos protagonizaron ayer un candente debate a partir de videos que se emitieron por YouTube. El intercambio resultó en un empate técnico entre los postulantes, y unos claros ganadores: internet y la imaginación de sus usuarios, que introdujeron un componente innovador en la conversación.
El debate incluyó preguntas realizadas desde todo el mundo vía internet: entre los participantes se encontraron trabajadores en campos de refugiados de Darfur, un muñeco de nieve animado preocupado sobre el calentamiento global y hasta un guitarrista que cantó su pregunta sobre si los demócratas subirían los impuestos.
El formato elegido por la cadena de televisión CNN siguió adelante pese a las críticas recibidas en los días previos: se seleccionaron las preguntas entre más de 3.000 videos. No todos los candidatos respondieron a cada cuestión.
La selección de preguntas abarcó un amplio abanico de temas: Irak, sistema sanitario, matrimonios homosexuales, impuestos y ecología, entre otros. El único asunto en la actualidad estadounidense que no llegó al debate fue la inmigración.
Humor y cinismo
La mayor parte de las preguntas contenían una alta carga de cinismo y de humor para criticar a la clase política en general. Sólo unas pocas apelaron a los sentimientos de candidatos o del público.
Al principio, los increpados apenas se salieron de sus discursos de campaña. Pese a la insistencia del moderador, lograron esquivar muchas de las preguntas directas. La cautela de los políticos provocó que el público aplaudiese y se riese más con los imaginativos videos que con las respuestas.
En lo que ya se conoce como "el debate de YouTube" se destacó el enfrentamiento entre Hillary Clinton y Barack Obama, después de que el hombre dijera que estaría dispuesto a reunirse con los líderes de Irán, Siria, Venezuela, Cuba y Corea del Norte.
Obama consideró que era importante explorar áreas en las que se tenga capacidad potencial de avanzar y añadió que era una desgracia no haber hablado antes con ellos. Clinton discrepó y dijo que este tipo de encuentros podrían utilizarse con propósitos de propaganda.
Orgullosa de ser mujer
Cuando se le preguntó si los líderes musulmanes en Oriente Medio podrían negociar y trabajar con una mujer, Clinton dijo que, tras reunirse con varios funcionarios extranjeros como primera dama de Bill Clinton, no tiene dudas de que puede ser tomada en serio. Añadió que estaba orgullosa de presentarse como una mujer.
Obama, un senador de Illinois que sería el primer presidente negro, opinó que los estadounidenses estaban preparados para ir más allá de las divisiones raciales.
El debate fue el cuarto de los demócratas y se produce seis meses antes de las primeras votaciones de las primarias. Clinton lidera la carrera a la nominación presidencial demócrata en las encuestas nacionales. (Reuters-DPA)
El debate incluyó preguntas realizadas desde todo el mundo vía internet: entre los participantes se encontraron trabajadores en campos de refugiados de Darfur, un muñeco de nieve animado preocupado sobre el calentamiento global y hasta un guitarrista que cantó su pregunta sobre si los demócratas subirían los impuestos.
El formato elegido por la cadena de televisión CNN siguió adelante pese a las críticas recibidas en los días previos: se seleccionaron las preguntas entre más de 3.000 videos. No todos los candidatos respondieron a cada cuestión.
La selección de preguntas abarcó un amplio abanico de temas: Irak, sistema sanitario, matrimonios homosexuales, impuestos y ecología, entre otros. El único asunto en la actualidad estadounidense que no llegó al debate fue la inmigración.
Humor y cinismo
La mayor parte de las preguntas contenían una alta carga de cinismo y de humor para criticar a la clase política en general. Sólo unas pocas apelaron a los sentimientos de candidatos o del público.
Al principio, los increpados apenas se salieron de sus discursos de campaña. Pese a la insistencia del moderador, lograron esquivar muchas de las preguntas directas. La cautela de los políticos provocó que el público aplaudiese y se riese más con los imaginativos videos que con las respuestas.
En lo que ya se conoce como "el debate de YouTube" se destacó el enfrentamiento entre Hillary Clinton y Barack Obama, después de que el hombre dijera que estaría dispuesto a reunirse con los líderes de Irán, Siria, Venezuela, Cuba y Corea del Norte.
Obama consideró que era importante explorar áreas en las que se tenga capacidad potencial de avanzar y añadió que era una desgracia no haber hablado antes con ellos. Clinton discrepó y dijo que este tipo de encuentros podrían utilizarse con propósitos de propaganda.
Orgullosa de ser mujer
Cuando se le preguntó si los líderes musulmanes en Oriente Medio podrían negociar y trabajar con una mujer, Clinton dijo que, tras reunirse con varios funcionarios extranjeros como primera dama de Bill Clinton, no tiene dudas de que puede ser tomada en serio. Añadió que estaba orgullosa de presentarse como una mujer.
Obama, un senador de Illinois que sería el primer presidente negro, opinó que los estadounidenses estaban preparados para ir más allá de las divisiones raciales.
El debate fue el cuarto de los demócratas y se produce seis meses antes de las primeras votaciones de las primarias. Clinton lidera la carrera a la nominación presidencial demócrata en las encuestas nacionales. (Reuters-DPA)







