23 Julio 2007 Seguir en 
La situación crítica por la que atraviesa el sector cañero ya se siente en los ingenios, donde son numerosos los pedidos de los cañeros para que se les dé prioridad en la molienda. “Son muchos los pedidos que en los 15 ingenios tenemos para moler. En este estado de cosas, hay que ir hacia donde está la caña más afectada y tratar de hacer una zafra inteligente”, dijo a LA GACETA el industrial Jorge Rocchia Ferro, propietario de los ingenios La Florida y Aguilares. Dejó en claro que en sus fábricas se trata de recibir sólo cañas aptas para la molienda, y no las que perdieron rindes por la conjunción heladas-quema.
Opinó que se debe desterrar la idea de que el cañero quema su cultivo a propósito. “En la mayoría de los casos son accidentes. Cuando la caña se pone tan seca como ahora, cualquier fuego la quema. Incluso, personal de Vialidad quema pastizaeles y se propaga el fuego”, evaluó. Aseguró que los cañeros “saben perfectamente que con caña quemada y con efectos de heladas pierden”, aunque no descartó la posibilidad de que hubiera “algún travieso que lo haga”.
Por su parte, el dueño de los ingenios Santa Bárbara y Ñuñorco, Julio Colombres, sostuvo que con la quema de caña hay varios problemas.”Por un lado, está la cultura dañina propia del tucumano, que es un clasico, y la especulación del cañero que le mete fuego para lograr un espacio en el canchón la guerra por la entrada al ingenio, que será importante”, indicó. Dijo que se deberían endurecer las sanciones contra quienes queman cañaverales.
Opinó que se debe desterrar la idea de que el cañero quema su cultivo a propósito. “En la mayoría de los casos son accidentes. Cuando la caña se pone tan seca como ahora, cualquier fuego la quema. Incluso, personal de Vialidad quema pastizaeles y se propaga el fuego”, evaluó. Aseguró que los cañeros “saben perfectamente que con caña quemada y con efectos de heladas pierden”, aunque no descartó la posibilidad de que hubiera “algún travieso que lo haga”.
Por su parte, el dueño de los ingenios Santa Bárbara y Ñuñorco, Julio Colombres, sostuvo que con la quema de caña hay varios problemas.”Por un lado, está la cultura dañina propia del tucumano, que es un clasico, y la especulación del cañero que le mete fuego para lograr un espacio en el canchón la guerra por la entrada al ingenio, que será importante”, indicó. Dijo que se deberían endurecer las sanciones contra quienes queman cañaverales.







