"Sabemos que las cañas heladas no deben ser quemadas"

El titular de UCIT dice que no se debe culpar sólo a los cañeros. Afirman que las pérdidas a causa de las bajas temperaturas superan el 30%.

23 Julio 2007
“La quema de caña no es producto de la ignorancia del productor, porque sabemos que la materia prima helada no debe ser quemadas”, sentenció el presidente de la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT), Sergio Fara.
Dijo que los cañeros son conscientes de que las pérdidas por las heladas serán superiores al 30% y negó que haya un plan sistemático de los productores para conseguir que los ingenios les reciban más rápido las cañas dañadas.
“Los que queman los cañaverales son personas malintencionadas a quienes no les importa el perjuicio que les provocan a los productores y a la economía de la provincia”, subrayó Fara.
“No es posible que un cañero que sabe que perdió parte de su azúcar por las heladas le prenda fuego a la caña”, insistió. Admitió, no obstante, que podría haber productores apresurados por que les muelan la materia prima, que serían responsables de algunos incendios, pero rechazó que la medida sea general.
Remarcó, además, que debería tener especial cuidado de no generar llamas que afecten los cañaverales el personal de la Dirección Provincial de Vialidad. “Esta gente quema el pasto de las banquinas al lado de las rutas, y luego el fuego se propaga en los cañaverales y produce daños irreparables”, denunció.
“No se debería echar toda la culpa a los cañeros. Incluso, hay turistas que bajan a sacarse una foto o a mirar y tiran colillas de cigarrillos que luego se tranforman en incendios”, concluyó.