22 Julio 2007 Seguir en 
Unos 200 argentinos, entre ellos un grupo de tucumanos, iniciaron un lento regreso al país, luego de estar varados en la ciudad boliviana de Tarija, debido al corte de rutas que un grupo de campesinos mantiene en la zona desde el miércoles.
Sectores campesinos, con apoyo de ganaderos de la zona, mantienen desde hace varios días bloqueadas carreteras que conectan Tarija con Yacuiba y el sur de Bolivia con la Argentina. Los manifestantes demandan que se complete un proceso de saneamiento de tierras en la provincia Gran Chaco y, además, propiciaron un paro general en protesta por la escasez de gas domiciliario y la crisis energética de esa región del sur de Bolivia, donde están los mayores yacimientos gasíferos del país.
Según informes que pudo obtener LA GACETA en hoteles y diarios de Tarija, ayer las autoridades de la ciudad y la Brigada Parlamentaria del departamento (diputados de la zona) gestionaron que aviones de transporte militar trasladen a los turistas desde esa ciudad hasta la localidad de Bermejo, ya en la frontera con nuestro país. De esa manera, eludieron las protestas campesinas y posibilitaron que los argentinos crucen a nuestro país para iniciar el regreso a sus destinos. Pese a que la iniciativa abría una vía de solución al problema, se conoció que el traslado aéreo tenía un costo de unos U$S 20 dólares (150 bolivianos) que debieron afrontar los turistas varados. Ocurre que muchos no disponían de esa suma, por los gastos que demandaron la cantidad de días extras que tuvieron que pasar aislados. Y además, la salida por vía aérea implicaba que tendrían que dejar allí los vehículos en los que viajaron y parte del equipaje.
“Fuimos a hablar con la Dirección de Turismo y con el Consulado argentino. Sentimos impotencia, indignación y vergüenza ajena porque estas cosas, que también ocurren en Tucumán, ahora las estamos sufriendo en carne propia”, relató Mirta Sfriso, de 58 años que junto a ocho parientes llegaron a Tarija el domingo pasado, en un viaje de vacaciones de invierno.
Sectores campesinos, con apoyo de ganaderos de la zona, mantienen desde hace varios días bloqueadas carreteras que conectan Tarija con Yacuiba y el sur de Bolivia con la Argentina. Los manifestantes demandan que se complete un proceso de saneamiento de tierras en la provincia Gran Chaco y, además, propiciaron un paro general en protesta por la escasez de gas domiciliario y la crisis energética de esa región del sur de Bolivia, donde están los mayores yacimientos gasíferos del país.
Según informes que pudo obtener LA GACETA en hoteles y diarios de Tarija, ayer las autoridades de la ciudad y la Brigada Parlamentaria del departamento (diputados de la zona) gestionaron que aviones de transporte militar trasladen a los turistas desde esa ciudad hasta la localidad de Bermejo, ya en la frontera con nuestro país. De esa manera, eludieron las protestas campesinas y posibilitaron que los argentinos crucen a nuestro país para iniciar el regreso a sus destinos. Pese a que la iniciativa abría una vía de solución al problema, se conoció que el traslado aéreo tenía un costo de unos U$S 20 dólares (150 bolivianos) que debieron afrontar los turistas varados. Ocurre que muchos no disponían de esa suma, por los gastos que demandaron la cantidad de días extras que tuvieron que pasar aislados. Y además, la salida por vía aérea implicaba que tendrían que dejar allí los vehículos en los que viajaron y parte del equipaje.
“Fuimos a hablar con la Dirección de Turismo y con el Consulado argentino. Sentimos impotencia, indignación y vergüenza ajena porque estas cosas, que también ocurren en Tucumán, ahora las estamos sufriendo en carne propia”, relató Mirta Sfriso, de 58 años que junto a ocho parientes llegaron a Tarija el domingo pasado, en un viaje de vacaciones de invierno.







