21 Julio 2007 Seguir en 
LOS ANGELES.- Tras 24 años apartado del género musical que lo llevó a la fama en los 70, John Travolta regresa a las coreografías para cine como la inmensa y sobreprotectora señora "Edna", en la nueva versión de "Hairspray" que se estrenó ayer en Estados Unidos. "He querido hacer un musical en estos 30 años. Pero los cuatro musicales que me ofrecieron en este tiempo no se hicieron (...) Yo fui parte del musical más grande en la historia del cine, que es "Grease" (1978) ¿Por qué tendría que arruinar eso con algo que no estuviera al mismo nivel?", dijo el actor de 53 años.
Travolta, convertido en una señora muy exhuberante, tiene un papel central en esta comedia que intenta enviar un mensaje antiracista, con una Michelle Pfeiffer que se mete en la piel de una directora teatral opuesta tajantamente a aceptar artistas negros.
La cantante y actriz Queen Latifah, así como los actores Christopher Walken y Amanda Bynes, participan en esta obra que marca el debut cinematográfico de la joven Nikki Blonsky, una chica de 18 años y 1,43 de estatura que rompe todos los patrones de belleza impuestos por Hollywood, y que se ha ganado excelentes y unánimes elogios como actriz por parte de la crítica especializada.
En una conversación con la prensa antes del estreno, Blonsky, quien encarna a "Tracy Turnblad", la hija de John Travolta en la cinta, confesó que sentía muchas cosas en común con su papel: "Dos chicas de 17 años con un gran sueño, aunque su sueño era convertirse en una estrella y el mío era interpretarla", dijo entonces en un hotel de Beverly Hills. Para la flamante actriz, que hasta ahora trabajaba medio tiempo en una heladería, ha sido una inmensa sorpresa trabajar al lado de alguien como Travolta en la reposición, 16 años después, de esta película basada en la historia de una adolescente sensible que se inscribe en un programa de baile local en Baltimore.
El hombre de traje blanco que en 1977 sacudió las caderas en "Fiebre de sábado por la noche", llegará a los cines de 2007 como una gran "doña". "Fue muy agotador porque tuve que usar un traje de gorda, pero muy bueno porque me puse en forma. Perdí algo de peso" incluso, confesó Travolta al hablar con la prensa sobre este trabajo que en las proyecciones especiales antes de su estreno ha desatado aplausos después de algunos números musicales. (DPA)
Travolta, convertido en una señora muy exhuberante, tiene un papel central en esta comedia que intenta enviar un mensaje antiracista, con una Michelle Pfeiffer que se mete en la piel de una directora teatral opuesta tajantamente a aceptar artistas negros.
La cantante y actriz Queen Latifah, así como los actores Christopher Walken y Amanda Bynes, participan en esta obra que marca el debut cinematográfico de la joven Nikki Blonsky, una chica de 18 años y 1,43 de estatura que rompe todos los patrones de belleza impuestos por Hollywood, y que se ha ganado excelentes y unánimes elogios como actriz por parte de la crítica especializada.
En una conversación con la prensa antes del estreno, Blonsky, quien encarna a "Tracy Turnblad", la hija de John Travolta en la cinta, confesó que sentía muchas cosas en común con su papel: "Dos chicas de 17 años con un gran sueño, aunque su sueño era convertirse en una estrella y el mío era interpretarla", dijo entonces en un hotel de Beverly Hills. Para la flamante actriz, que hasta ahora trabajaba medio tiempo en una heladería, ha sido una inmensa sorpresa trabajar al lado de alguien como Travolta en la reposición, 16 años después, de esta película basada en la historia de una adolescente sensible que se inscribe en un programa de baile local en Baltimore.
El hombre de traje blanco que en 1977 sacudió las caderas en "Fiebre de sábado por la noche", llegará a los cines de 2007 como una gran "doña". "Fue muy agotador porque tuve que usar un traje de gorda, pero muy bueno porque me puse en forma. Perdí algo de peso" incluso, confesó Travolta al hablar con la prensa sobre este trabajo que en las proyecciones especiales antes de su estreno ha desatado aplausos después de algunos números musicales. (DPA)







