Rep: "El humor es una actividad difícil pero muy liberadora"

El artista presentará hoy su libro "Contratapas", y pintará un mural en la peatonal Muñecas, donde la gente podrá verlo trabajar.

BORGES. Al igual que el gran escritor, Rep atravesó distintas etapas creativas.
BORGES. Al igual que el gran escritor, Rep atravesó distintas etapas creativas.
21 Julio 2007
El humorista gráfico Miguel Repiso (más conocido como Rep) está convencido de que el humor ayuda a mirar la vida de otra manera. "Creo que el humorista actual debe hacer su trabajo con la convicción de que la vida continúa. De que hay una ventanita de esperanza en esta vida, que es tan difícil", señaló en diálogo con LA GACETA. El artista presentará hoy su libro "Contratapas", y pintará un mural en la peatonal Muñecas, donde la gente podrá verlo trabajar. En la charla, Rep habló de su amistad con Fontanarrosa, y destacó su abnegada lucha. "Creo que el ?Negro? debería ser canonizado. Fue un verdadero santo porque sufrió mucho en vida. Todos lo vimos. Y, sin embargo, jamás perdió su forma de ser, sus ganas de compartir cosas con los amigos. No escondió su enfermedad y los amigos sufrimos junto a él. Creo que él se propuso morir haciendo reír", reflexionó. Rep, en cambio, se identifica más con el humor reflexivo de Quino que con la simpleza de Fontanarrosa. "Yo tengo un abanico de inquietudes diferente. Me interesan muchas cosas, como la plástica y literatura. No me interesa tanto divertir a la gente porque a veces ni yo mismo me divierto con los temas que hacen reír a otros. En esto, soy muy distinto al ?Negro?. Y, en definitiva, uno tiene que ser lo que está llamado a ser", señaló. Así, desde la contratapa del diario Página/12, Rep trata siempre de ver la realidad a su manera. "La vida es dura, pero tengo la obligación de mostrar que hay resquicios para la esperanza", enfatizó el artista.

Según Rep encontrar un sentido a todo conspira contra la libertad
Según Rep, la realidad es muy rica y buena. "La vida es tan rara que nos lleva por caminos misteriosos. Y lo único que podemos hacer nosotros es entregarnos como una hoja y dejarnos llevar por el viento. La vida y la realidad son ese viento que nos lleva y que no puede ser manejado", reflexionó. En este sentido, dijo que su último libro es producto de una crisis existencial que lo llevó a cuestionar todo y a asumir que la vida no tenía sentido. "Desde ese momento comencé a trabajar con más sinsentido. Porque el sentido común quita libertad. En esto tenemos que acercarnos más a nuestra niñez. Los chicos, por ejemplo, viven en el más absoluto presente. Desconocen el pasado y no les interesa el futuro. Ser un niño, entonces, es el sinsentido por excelencia. Y yo trato de tener ese rigor estético. Aprendo cosas, por supuesto, pero disfruto mucho", manifestó.

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