"Nunca haría un reality show porque no creo en la fama rápida"

Entrevista a Esmeralda Mitre. La hija de Bartolomé Mitre, director del diario La Nación y descendiente del General Mitre, se convirtió en actriz a los 19 años. Hoy, a los 26, protagoniza una comedia de Beckett junto a Carla Petersen y escribe en la revista "Cuisine & Vins". "Cuando empecé a trabajar me enfrenté a la realidad de ser una Mitre. Pero, con el tiempo, me dí cuenta que no podía estar tan pendiente del qué dirán. Ahora disfruto de ser Esmeralda Mitre", señala en diálogo exclusivo con LA GACETA.

LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
19 Julio 2007
Stevenson aseguraba que existe una virtud sin la cual todas las demás son inútiles. Esa virtud es el encanto. Y Esmeralda Mitre la posee en abundancia. No sólo por su simpatía a flor de piel, sino también por su postura ante la vida. "Aprendí a superar el peso de mi apellido. Y eso me llena de orgullo", comenta esta joven que hace honor a su nombre gracias a unos chispeantes ojos azules y un rostro de muñeca.
Actriz de profesión, aunque también escribe, la hija de Bartolomé Mitre (director del diario La Nación) y descendiente del general Mitre (traductor de la Divina Comedia y fundador del mismo diario), llegó a Tucumán acompañando al escritor Tomás Eloy Martínez, que ayer disertó en el Centro Cultural Virla. "Cuando era más chica me pesaba llevar un apellido tan tradicional y quise rebelarme. Cuando decidí dedicarme a la actuación entré a un mundo diferente del que yo venía y estuve todavía más peleada con eso. Temía que los demás tuvieran prejuicios conmigo. Con el tiempo, empecé a amigarme con lo que soy. Me di cuenta de que no podía estar tan pendiente del qué dirán. Ahora disfruto de ser Esmeralda Mitre", comenta en diálogo exclusivo con LA GACETA.Y su presente no puede ser más auspicioso. Hace más seis años que es actriz (comenzó a los 19 en televisión), pero recién el año pasado descubrió el teatro. Y lo hizo nada menos que con una obra de Samuel Beckett, en la que comparte cartel con Carla Peterson. "Me tocó la gran suerte de estar dirigida por Miguel Guerberof, uno de los especialistas más grandes en Beckett y Shakespeare. Gracias a él pude hacer esta joyita del teatro contemporáneo", comentó Esmeralda. Con esta misma obra, que será repuesta en agosto, Esmeralda viajará a Milán, para participar de un festival de teatro. "Hacer esta obra ha sido un paso muy fuerte, porque me ayudó a probarme a mí misma que puedo hacer teatro de esta envergadura", agregó.
Claro que también le ayudó a definir lo que no quiere hacer. "Empecé haciendo televisión, pero ahora me interesa hacer otro tipo de trabajos. Algo que me exija mucho más desde el punto de vista actoral. Trabajos que me hagan crecer. Y es algo difícil. El camino debe hacerse lentamente. No creo en eso de la fama rápida. Lo que llega rápido, rápido se esfuma", declaró. Pero hay una cosa que Esmeralda no haría jamás: un reality show. "No me interesa ese grado de exposición. Es algo que no tiene que ver conmigo", señaló.
En esta postura cuenta con el apoyo de su familia. "Cuando empecé a trabajar me enfrenté a la realidad de ser una Mitre. Pero a medida que fui construyendo mi camino, superé el peso de mi apellido. Y lo hice de una manera inconsciente. Traté de no pensar tanto en lo que los demás pensaban de mí, sino en hacer mi propia búsqueda. Al final, hacer una obra como la ?Comedia? de Beckett terminó asentándome", manifestó Esmeralda.
En esto, su familia tuvo mucho que ver. "Mi familia tiene su peso y no me permite ir por un camino muy errado. Tal vez por eso no hago reality: por mi educación. La actuación es lo mío, pero también me interesa mezclar la actuación con otras disciplinas", dijo

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