"La democracia está en crisis en todos los países del mundo"

Después del éxito de "Los productores", Enrique Pinti vuelve a triunfar con su nuevo espectáculo, que traerá a Tucumán en 2008. "Los actores ya no tienen lugar en la TV", comentó en diálogo exclusivo con LA GACETA.

POR TODO EL PAIS. Con su nuevo espectáculo “Pingo argentino”, Pinti recorrerá el interior del país en una gira. GENTILEZA TEATRO MAIPO
POR TODO EL PAIS. Con su nuevo espectáculo “Pingo argentino”, Pinti recorrerá el interior del país en una gira. GENTILEZA TEATRO MAIPO
16 Julio 2007
Es el Maradona de los monologuistas. ¿Qué duda cabe? Su show "Salsa criolla" fue uno de los más exitosos en la historia del espectáculo argentino y, en la actualidad, las entradas para su obra "Pingo argentino" se agotan en cada función. "Es que tengo mucho para decir aún", aclara Enrique Pinti.
En diálogo exclusivo con LA GACETA desde el teatro Maipo, el artista habló de su carrera en el teatro, de los vergonzosos desafíos de la televisión y de la esperanza de que alguna vez los argentinos podamos encontrar el rumbo hacia un futuro coherente y brillante.
No es el típico cómico tímido o antipático que despliega su contramáscara cada vez que se baja del escenario. Por el contrario, es amable, simpático y un diplomático perfecto... es decir, un auténtico libriano. "Desde ya le aclaro que la entrevista va a ser un poco larga, dado que soy muy charlatán", señala apenas iniciada la conversación.

- ¿Está pensando traer "Pingo argentino" a Tucumán?
- Así es. El año que viene estaremos por ahí. La obra está funcioando muy bien en el Maipo. Estaremos hasta el 27 de octubre. Después me tomaré vacaciones en noviembre y diciembre. La gira por el interior comenzaría en abril, aunque aún no están determinadas las fechas. Vamos a ir por aquellas provincias que tengan teatros que puedan albergar el montaje completo de la obra.

- ¿Lo siguen asaltando sueños extraños cada vez que estrena una obra?
- Sí... Ahora estoy en la concreción de un libro que se hará para los 100 años del Maipo y ayer, casualmente, tuve unos sueños acerca de unos artículos horribles que yo escribía y que no tenían nada que ver con el Maipo.

- Actor, humorista, analista político... ¿cuál de estas facetas le sienta mejor?
- Lo que comunico al público, lo que gradúa mejor, es el rol de analista político. Pero a mí, lo que más me gusta es la actuación. Inclusive, cuando hago mis análisis políticos, lo hago desde un punto de vista histriónico. Creo que si no lo hiciera así, el mensaje llegaría al público en forma muy cruda y árida, y la gente me hubiera dejado hablando solo hace rato.

- A causa de este afán suyo de analizar la realidad crudamente, ¿cuántas veces le llamaron la atención desde el poder político?
- Ninguna. Gracias a Dios no me tienen en cuenta. Es una de las pocas veces que más contento me pone eso de que no me tengan en cuenta. ¿Viste que los actores somos tan vanidosos que queremos que todos hablen de nosotros? Realmente, en este caso, es lo mejor que me puede pasar.

- ¿Para cuándo un ciclo en televisión?
- Yo nunca tuve mucho lugar en la televisión. Hasta hace unos años, sólo me proponían ir una o dos veces al año ir con los monólogos políticos a la TV, lo cual es conspirar contra el teatro, que es lo que me ha dado de comer toda la vida. La televisión es como una mujer absolutamente infiel. En cambio, el teatro es como la mujer de uno, la que sostiene a los hijos y al hogar. Yo, desde 1957, hago teatro. El teatro es lo mío y me ha dado todo lo que tengo. En cambio, la televisión es muy infiel. Hoy, los actores están de más. No hay un solo programa que requiera un actor cómico. La comicidad la hace un conductor o un comentarista. Y siempre hablando de otros programas de TV. Ya no hay más programas de scketches y el lugar que tienen los actores es cada vez menor. Por lo tanto, no deseo apostar por la televisión en este momento. No quiero que me pase lo que le sucedió a Miguel Angel Rodríguez con "El capo", pobrecito. Está tan manoseada la TV y hay tanta falta de respeto por el público, que empiezan a cualquier hora y hacen lo que se les da la gana. El único que manda es el rating, como siempre y como debe ser. Lo que pasa es que ahora se han ido a la m... todos los límites. Y a menos que opte por un caño o vaya a bailar o a hacer papelones cantando, la televisión sigue siendo una suerte de veneno para mí.

- Hagamos un ejercicio de imaginación: ¿a quién encerraría en la casa de "Gran Hermano"?
- A nadie. Como dijo una vez el gran pensador riojano: "io no puedo ver preso ni a un pajarito". Si fuera a encerrarlos para siempre, entonces encerraría a todos los políticos que ya gobernaron. Porque siempre quieren volver y, como ya nos jodieron varias veces, sería bueno tenerlos encerrados en una casa, bien alimentados para que no se mueran de hambre, como, sin embargo, no hicieron ellos con el pueblo. Y los condenaría a mirarse unos a otros. Yo creo que si uno condena a Duhalde y a Menem a mirarse para siempre y a convivir con Alfonsín y Chacho Alvarez en la misma casa de María Julia y la Meijide, creo que es suficiente.

- ¿Cree que la Argentina tiene salvación?
- Si. Las malas democracias se curan con más democracia. Pero la democracia está averiada casi en todas partes, no sólo en este país. No tenemos, como en otras épocas, ejemplos brillantes a seguir, como sucedía en los años 60. Hoy tenemos un Bush que hace lo que se le canta, un Chávez que es un charlatán de cuarta impresentable, un Berlusconi que es el dueño de todos los medios de comunicación de Italia y un Papa que regresa a las misas en latín y vuelve a denostar a la gente diferente... Entonces creo que la democracia está en crisis en todo el mundo. No es problema de comunismo o de musulmanes. Nosotros tenemos posibilidades de salir mejor que otros.

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