Un ataque suicida provocó la muerte a más de 20 soldados

Se trata del tercer hecho de violencia contra el ejército desde el asalto a la mezquita. Represalia en la frontera con Afganistán.

waziristan. Efectivos recorren la zona fronteriza con Afganistán.  REUTERS
waziristan. Efectivos recorren la zona fronteriza con Afganistán. REUTERS
15 Julio 2007
ISLAMABAD.- Un ataque suicida con coche bomba causó la muerte de al menos 24 soldados paquistaníes en una zona tribal del noroeste del país, en un hecho que analistas vinculan con el reciente asalto del Ejército a una mezquita radical en la capital. De confirmarse esta relación, se trataría del tercer ataque contra convoyes militares por parte de activistas fundamentalistas en la región fronteriza con Afganistán.
El atacante lanzó su coche cargado con explosivos contra el convoy, que se desplazaba por la región de Waziristán del Norte, en la frontera con Afganistán, a 20 kilómetros de la principal ciudad de la región, Miranshah. Los uniformados viajaban a la ciudad de Miranshah, fronteriza con Afganistán, zona donde se esconden combatientes talibanes.
Poco antes, dos agentes de seguridad resultaron heridos en una explosión en la ciudad de Bannu, en la provincia Frontera Noroccidental, que suele estar celosamente vigilada por paramilitares paquistaníes.
En otro incidente, policías de la ciudad noroccidental de Peshawar descubrieron ayer dos minas antitanque enganchadas a un temporizador, en el interior de un auto abandonado de una calle principal de la ciudad.

Las palabras de Rashid
Al menos 50 personas, entre funcionarios y uniformados, han muerto en atentados en el noroeste del país desde que estallaron los incidentes en Lal Masjid, o Mezquita Roja, en Islamabad, que involucró a miles de estudiantes de dos escuelas coránicas y a un grupo de activistas pro talibán. Estos presionaban al gobierno para que se instaure en Pakistán el régimen islámico. Pero el presidente, Pervez Musharraf, luego de insistentes pedidos de rendición de los sublevados, envió al ejército a sofocar a los sediciosos. Los enfrentamientos que se sucedieron durante varios días hasta el asalto final a la mezquita causaron decenas de muertos, entre ellos clérigos radicales y extremistas armados. “Tenemos la firme creencia en Dios de que nuestra sangre provocará una revolución en el país”, había dicho el clérigo Abdul Rashid Ghazi, uno de los líderes del grupo que resistió hasta la muerte dentro del templo.

Informes falsos
El gobierno paquistaní fue duramente criticado por el manejo que hizo de la información respecto de este cruento episodio. En un primer momento, un vocero de Musharraf afirmó que no hubo daños colaterales en la operación, pero más tarde tuvo que reconocer que al menos entre 15 mujeres y niños -que eran tomados como rehenes- murieron en el asalto a la mezquita. En los últimos días se multiplicaron las quejas por la cantidad de estudiantes desaparecidos durante el asalto a la mezquita. Muchos acusan a las autoridades de haber enterrado varios cuerpos en un mismo ataúd, para no incrementar la cifra de víctimas. Si bien el gobierno asegura que los muertos fueron 102, y que 11 soldados figuran entre ellos, medios independientes paquistaníes dijeron que se han ocultado muchas cosas que sucedieron en los ocho días de luchas. Musharraf, un general que gobierna de facto este país asiático, afronta el rechazo de gran parte de la población desde que se declaró aliado de EEUU en la llamada guerra contra el terrorismo. (DPA)

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