15 Julio 2007 Seguir en 
PARIS.- El presidente francés, Nicolas Sarkozy, encabezó ayer la primera fiesta nacional del 14 de julio bajo su presidencia, cuya novedad fue la presencia de militares de los 27 países miembros de la Unión Europea en el tradicional desfile por los Campos Elíseos de París. Francia conmemoró ayer un nuevo aniversario de la toma de la prisión de la Bastilla, en 1789, en París. Este episodio marcó el inicio de la Revolución Francesa, y puso fin a la monarquía.
Escoltado por la Guardia Republicana, Sarkozy saludó sonriente a la multitud desde un vehículo militar descubierto mientras transitaba por la famosa avenida. Rompiendo con la costumbre, descendió del vehículo para estrechar la mano de los espectadores. "Hay sol, mucha gente, y los socios europeos están aquí", expresó. Tras contemplar el paso de aviones Alphajet y su estela con los colores de la bandera francesa, Sarkozy encabezó el tradicional desfile.
Más popular que nunca
Sarkozy innovó también en los actos previstos para la noche, con la organización de una gran fiesta popular a los pies de la Torre Eiffel, que incluyó dos conciertos antes de los tradicionales fuegos artificiales. Sarkozy asistió a la fiesta junto con su esposa Cecilia y sus hijos, con lo que remarcó el carácter de la velada. "Esto muestra la unidad de toda la familia francesa", dijo.
En una exhibición cuidadosamente preparada, una formación en "v" de portadores de banderas precedieron al desfile de 900 militares europeos invitados, con las bandera francesa y de la Unión Europea al frente. Previamente desfilaron 4.000 militares franceses. En otras ocasiones habían desfilado soldados de algunos Estados, como Alemania.
Los significados
El cambio de tendencia es un signo del deseo de Francia de construir una defensa europea común, explicó el ministro de Defensa, Hervé Morin. "Europa vuelve a estar en movimiento, dijo a su vez, emocionado, el primer ministro francés, François Fillon. Sarkozy, elegido en mayo, quiso de este modo resaltar el compromiso del gobierno conservador que encabeza con Europa, pese al rechazo de los votantes franceses a una propuesta de Constitución europea.
Cárceles cerradas
En esta jornada se echó de menos otro acto tradicional para esta fecha: la amnistía de presos, una gracia colectiva que otorga el presidente de la República, que el año pasado benefició a unos 3.500 internos. En años anteriores, la amnistía había sido saludada como una manera de descongestionar las cárceles francesas, que actualmente cuentan con 10.000 personas más que lo que les permite la capacidad. Y la gran entrevista televisiva que suele conceder el presidente francés con motivo de esta conmemoración.
Sarkozy la sustituyó por un discurso, el jueves, a favor de un Estado fuerte y de una reforma de las instituciones. En el momento de la fiesta nacional, las encuestas muestran que la mayoría de los franceses (64%) aprueba la gestión del presidente conservador, lo que le permite encarar con buenas posibilidades de éxito las reformas prometidas durante la campaña electoral. Debido a la amenaza terrorista en Europa, unos 5.000 policías y gendarmes fueron movilizados para las ceremonias. (DPA-Reuter-AFP-NA)
Escoltado por la Guardia Republicana, Sarkozy saludó sonriente a la multitud desde un vehículo militar descubierto mientras transitaba por la famosa avenida. Rompiendo con la costumbre, descendió del vehículo para estrechar la mano de los espectadores. "Hay sol, mucha gente, y los socios europeos están aquí", expresó. Tras contemplar el paso de aviones Alphajet y su estela con los colores de la bandera francesa, Sarkozy encabezó el tradicional desfile.
Más popular que nunca
Sarkozy innovó también en los actos previstos para la noche, con la organización de una gran fiesta popular a los pies de la Torre Eiffel, que incluyó dos conciertos antes de los tradicionales fuegos artificiales. Sarkozy asistió a la fiesta junto con su esposa Cecilia y sus hijos, con lo que remarcó el carácter de la velada. "Esto muestra la unidad de toda la familia francesa", dijo.
En una exhibición cuidadosamente preparada, una formación en "v" de portadores de banderas precedieron al desfile de 900 militares europeos invitados, con las bandera francesa y de la Unión Europea al frente. Previamente desfilaron 4.000 militares franceses. En otras ocasiones habían desfilado soldados de algunos Estados, como Alemania.
Los significados
El cambio de tendencia es un signo del deseo de Francia de construir una defensa europea común, explicó el ministro de Defensa, Hervé Morin. "Europa vuelve a estar en movimiento, dijo a su vez, emocionado, el primer ministro francés, François Fillon. Sarkozy, elegido en mayo, quiso de este modo resaltar el compromiso del gobierno conservador que encabeza con Europa, pese al rechazo de los votantes franceses a una propuesta de Constitución europea.
Cárceles cerradas
En esta jornada se echó de menos otro acto tradicional para esta fecha: la amnistía de presos, una gracia colectiva que otorga el presidente de la República, que el año pasado benefició a unos 3.500 internos. En años anteriores, la amnistía había sido saludada como una manera de descongestionar las cárceles francesas, que actualmente cuentan con 10.000 personas más que lo que les permite la capacidad. Y la gran entrevista televisiva que suele conceder el presidente francés con motivo de esta conmemoración.
Sarkozy la sustituyó por un discurso, el jueves, a favor de un Estado fuerte y de una reforma de las instituciones. En el momento de la fiesta nacional, las encuestas muestran que la mayoría de los franceses (64%) aprueba la gestión del presidente conservador, lo que le permite encarar con buenas posibilidades de éxito las reformas prometidas durante la campaña electoral. Debido a la amenaza terrorista en Europa, unos 5.000 policías y gendarmes fueron movilizados para las ceremonias. (DPA-Reuter-AFP-NA)







