Julio Cultural: todo para ver

Con el inicio de la segunda semana de receso invernal, la oferta de espectáculos para toda la familia se multiplica.

EN PLENO ENSAYO. El elenco infantil de “Ilusiones mágicas” ensaya sus rutinas coreográficas antes del estreno. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
EN PLENO ENSAYO. El elenco infantil de “Ilusiones mágicas” ensaya sus rutinas coreográficas antes del estreno. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
15 Julio 2007
La magia de las hadas y los elfos vuelven a los escenarios tucumanos. El jueves, a las 18, en el teatro San Martín, se realizará la avant première de "Ilusiones mágicas", la segunda parte del exitoso musical "Sueño de hadas".
"Seguimos apostando a las emociones fuertes con un show que está destinado a toda la familia", señaló la productora del espectáculo, Carina Fraszczak . En esta oportunidad, no sólo habrá canciones especialmente compuestas por la misma Fraszczak, sino que también hay trucos de magia y mucho baile.
"Este año nos acompañarán el cantante Johnny Pacífico como el ángel mediador, el mago David Succar, como el mago Vago, July Leal como el hada y Eugenia Rufino como la bruja. Es un nuevo elenco para un nuevo espectáculo que, sin embargo, tiene la misma magia que la anterior", agregó Fraszczak.

La saga continúa
La productora señaló también que acaba de terminar la tercera parte del musical, denominada "Un circo de milagros" que será puesta en escena en 2009. "Nuestra intención es llevar a los niños y mensaje de vida que les sirva para todos los días y que los ayude a crecer en la paz y la armonía", agregó.
Entre los niños que actúan se destacan la presencia de Nicolás Olmedo, Agostina Corradini, Agustín Resino, Matías Almará y Fernanda Langella. "Para este musical, los niños grabaron la banda de sonido y un disco con todas las canciones. Fue un trabajo muy duro y que nos llevó muchas horas de ensayo, porque además, también hay coreografías que se verán durante todo el show", enfatizó. Entre las canciones que se oirán figuran"Amando brillarás", "Sana, sana", "Cree en ti", "Amor azul" y "Tentación". "Todos tienen un estilo a caballo entre el pop y el rok", contó Fraszczak.
En el disco también están las voces de Pacífico, de Gustavo Parrado (integrante del trí humorístico QV4) y de la misma Fraszczak. Los arreglos y la masterización son de Exequiel Frías y Gerardo Alderete. El espectáculo se repetirá el viernes a las 18.

El cruce de costumbres es el eje de una puesta

En el marco del ciclo "Teatro leído y semimontado" que se desarrolla en el MUNT (San Martín 1545), con la coordinación de Norah Castaldo, se presentará el jueves, a las 21, la obra "Mate amargo (con bizcochuelo dulce como el que hacía la bobe)", de Leonardo Goloboff.
La obra, que será leída por Alfredo Fénik y Juan Tríbulo, se ocupa del encuentro, aparentemente casual, de dos típicos representantes de la clase media argentina. Uno, de origen centro-europeo y judío, y el otro de origen español, cristiano. "En clave de humor, ambos discuten y confrontan posiciones que, en la superficie, parecen opuestas pero que terminan revelando acuerdos y analogías típicas de la convivencia que se daba entre las corrientes inmigratorias que poblaron, sobre todo, el interior de nuestras provincias", señaló Goloboff, quien calificó su obra como "una comedia frívola".
La presencia en el título de la aparente antinomia "mate amargo-bizcochuelo dulce" está sugiriendo precisamente el cruce de culturas y la integración étnica y religiosa que caracterizan a nuestro país.

Dos visiones distintas
Alfredo Fénik comentó que, en toda su larga trayectoria, es la primera vez que encarna un personaje judío, lo que le ha permitido recuperar imágenes y voces de su propia historia personal. En tanto Juan Tríbulo, a cargo del personaje cristiano, señaló que la obra le recuerda situaciones similares vividas en su Entre Ríos natal, provincia con una alta densidad de los "gauchos judíos". Con respecto al largo título, el autor cuenta, con una sonrisa, que la traducción de la palabra "bobe" podría ser "abuela, eventualmente judía" y que el bizcochuelo dulce no es otra cosa que el famoso "leikaj", una torta morena de la Europa central.