La imparable violencia en Irak pone contra las cuerdas al gobierno de Bush
Dos influyentes senadores republicanos cuestionan la estrategia militar e impulsan el retiro gradual de tropas. Rice pidió al Congreso plazo hasta setiembre para poder mostrar algún resultado. El desaliento de los estadounidenses.
14 Julio 2007 Seguir en 
WASHINGTON.- La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo ayer que se necesitan dos meses para hallar el “camino coherente a seguir” en la campaña militar en Irak, en un esfuerzo por contrarrestar el impacto negativo que produjo un informe sobre los progresos en el país árabe. “Debemos reconocer que es difícil lo que estamos haciendo y no abrir juicios prematuros”, dijo Rice.
El jueves, la Cámara de Representantes controlada por los demócratas votó por 223 a 201 aprobar una legislación para sacar las tropas de Irak hasta el 1 de abril de 2008. La simbólica votación se produjo tras conocerse el informe lapidario sobre la nueva estrategia del presidente, George W. Bush, para Irak, basada en más tropas.
Franco deterioro
El deterioro de la base política de Bush se evidenció ayer en varios frentes. Además de la votación simbólica, dos destacados senadores republicanos anunciaron que impulsarán una ley para comenzar a reducir las tropas en Irak, lo que añade más división en el partido gobernante. “Dada la continuidad de los altos niveles de violencia y las pocas manifestaciones de un compromiso político entre las facciones iraquíes, no parece que en un futuro próximo pueda producirse el resultado que se espera para Irak”, dice el borrador de la propuesta de los senadores John Warner y Richard Lugar. Warner fue durante largo tiempo titular de la comisión de Defensa, mientras que Lugar es el vocero republicano en el comité de Exteriores del Senado. “El gobierno simplemente no está proporcionando un liderazgo que merezca el sacrificio considerable de nuestras fuerzas, y esto tiene que cambiar de inmediato”, dijo Warner. En contraste, el Pentágono admitió ayer que el bajo número de batallones iraquíes hace más necesario el apoyo de las tropas norteamericanas para restaurar la seguridad en el país árabe.
El pulso popular
Más de dos tercios de los estadounidenses (68%) desaprueba la estrategia de Bush en Irak, según un sondeo publicado ayer en el sitio de internet de la revista Newsweek. Sólo un 27% de los consultados aprueba la campaña militar en el Golfo. El sondeo confirma la extrema impopularidad de una guerra que ha costado la vida de más de 3.600 soldados estadounidenses. La decisión del presidente de enviar 30.000 soldados más a Irak, donde se hallan estacionados unos 150.000, es un fracaso para el 64% de los interrogados, mientras que un 22% lo considera un éxito. Por otra parte, más de la mitad de los consultados culpa a Estados Unidos de la invasión a Irak en 2003. En cuanto al retiro de tropas, el 19% de los estadounidenses desea un retiro inmediato, mientras que el 24% querría que el retiro comience a fin de año y termine en abril de 2008. El 40% de los encuestados se manifestó a favor de mantener sólo el nivel esencial de tropas para entrenar a las fuerzas iraquíes, mientras que un 13% cree que deben mantenerse en el nivel actual. El malestar va más allá de la guerra en Irak: más de dos tercios de los estadounidenses (68%) se declara descontento con la situación general de Estados Unidos. El 64% está insatisfechos con la política doméstica e internacional de su presidente. El sondeo fue realizado el 12 entre 1.001 adultos, y su margen de error es de aproximadamente cuatro puntos. (AFP-NA-Reuter-DPA)
El jueves, la Cámara de Representantes controlada por los demócratas votó por 223 a 201 aprobar una legislación para sacar las tropas de Irak hasta el 1 de abril de 2008. La simbólica votación se produjo tras conocerse el informe lapidario sobre la nueva estrategia del presidente, George W. Bush, para Irak, basada en más tropas.
Franco deterioro
El deterioro de la base política de Bush se evidenció ayer en varios frentes. Además de la votación simbólica, dos destacados senadores republicanos anunciaron que impulsarán una ley para comenzar a reducir las tropas en Irak, lo que añade más división en el partido gobernante. “Dada la continuidad de los altos niveles de violencia y las pocas manifestaciones de un compromiso político entre las facciones iraquíes, no parece que en un futuro próximo pueda producirse el resultado que se espera para Irak”, dice el borrador de la propuesta de los senadores John Warner y Richard Lugar. Warner fue durante largo tiempo titular de la comisión de Defensa, mientras que Lugar es el vocero republicano en el comité de Exteriores del Senado. “El gobierno simplemente no está proporcionando un liderazgo que merezca el sacrificio considerable de nuestras fuerzas, y esto tiene que cambiar de inmediato”, dijo Warner. En contraste, el Pentágono admitió ayer que el bajo número de batallones iraquíes hace más necesario el apoyo de las tropas norteamericanas para restaurar la seguridad en el país árabe.
El pulso popular
Más de dos tercios de los estadounidenses (68%) desaprueba la estrategia de Bush en Irak, según un sondeo publicado ayer en el sitio de internet de la revista Newsweek. Sólo un 27% de los consultados aprueba la campaña militar en el Golfo. El sondeo confirma la extrema impopularidad de una guerra que ha costado la vida de más de 3.600 soldados estadounidenses. La decisión del presidente de enviar 30.000 soldados más a Irak, donde se hallan estacionados unos 150.000, es un fracaso para el 64% de los interrogados, mientras que un 22% lo considera un éxito. Por otra parte, más de la mitad de los consultados culpa a Estados Unidos de la invasión a Irak en 2003. En cuanto al retiro de tropas, el 19% de los estadounidenses desea un retiro inmediato, mientras que el 24% querría que el retiro comience a fin de año y termine en abril de 2008. El 40% de los encuestados se manifestó a favor de mantener sólo el nivel esencial de tropas para entrenar a las fuerzas iraquíes, mientras que un 13% cree que deben mantenerse en el nivel actual. El malestar va más allá de la guerra en Irak: más de dos tercios de los estadounidenses (68%) se declara descontento con la situación general de Estados Unidos. El 64% está insatisfechos con la política doméstica e internacional de su presidente. El sondeo fue realizado el 12 entre 1.001 adultos, y su margen de error es de aproximadamente cuatro puntos. (AFP-NA-Reuter-DPA)
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