Reponen la obra "El chico de la última fila"

Juan Tríbulo, Gloria Berbuc y Pablo Delgado interpretan a un matrimonio y a un alumno que se embarcan en una peligrosa aventura existencial.

ALUMNO Y MAESTRO. Pablo Delgado y Juan Tríbulo en un pasaje de la obra.  ARCHIVO LA GACETA
ALUMNO Y MAESTRO. Pablo Delgado y Juan Tríbulo en un pasaje de la obra. ARCHIVO LA GACETA
14 Julio 2007
"A tres semanas de haber estrenado, estamos teniendo una respuesta muy buena por parte del público tucumano". Así lo señaló Leonardo Goloboff, director de la obra "El chico de la última fila", que subirá a escena hoy, a las 22 y mañana, a las 20, en el Círculo de la Prensa (Mendoza 240).
La obra reúne por primera vez a dos grandes de la escena tucumana: Gloria Berbuc y Juan Tríbulo. Ambos interpretan a un matrimonio que logra revertir el tedio y la rutina de su vida gracias a la intervención de un joven alumno.
La puesta, escrita por el español Juan Mayorga, fue adaptada por el mismo Goloboff. "Es la primera vez que esta obra se hace en la Argentina, ya que subió a escena en Madrid el año pasado", contó Berbuc. El elenco se completa con Pablo Delgado (en el rol del joven alumno), Rubén Lizondo, Alejandra Jiménez y Eliseo Jantzon (hijo de Berbuc y del recordado Larry Jantzon), en su debut teatral. La asistencia de producción es de Mario Ramírez, en tanto que la ambientación, la utilería y el vestuario son de Silvia Ramos y la producción ejecutiva, de Mariana Ezcurra y Valeria Bullaude.
Según Tríbulo, la obra es una verdadera joya de la dramaturgia contemporánea. "Todos quedamos enamorados de la historia, porque plantea con inteligencia el drama de los cincuentones desencantados, de los cuarentones que no saben qué hacer con sus vidas y de los jóvenes que recién empiezan a mirar", señaló. La historia gira en torno de Germán (Tríbulo), un profesor de Literatura del bachillerato, quien le pide a sus alumnos que cuenten por escrito lo que han hecho el fin de semana. Cuando comienza a leer las historias, queda desencantado: cada redacción es peor que la siguiente. De pronto, encuentra una redacción interesante. El autor del trabajo es Claudio, un chico silencioso que se sienta en la última fila. Ese texto es el primer capítulo de un libro peligroso y la primera estación que hacen juntos un chico y un adulto enfermos de literatura.