Resolvieron el enigma del lago fantasma de Chile

Un equipo de científicos descubrió las causas de la misteriosa desaparición de un embalse; creen que ahora la cavidad se está llenando de nuevo.

SORPRESA. El hallazgo fue realizado el pasado 27 de mayo, cuando una cuadrilla llegó -en una visita de rutina- a la zona del fiordo de Témpanos. AFP
SORPRESA. El hallazgo fue realizado el pasado 27 de mayo, cuando una cuadrilla llegó -en una visita de rutina- a la zona del fiordo de Témpanos. AFP
03 Julio 2007
SANTIAGO DE CHILE, Chile.- Un equipo científico descubrió que el lago que misteriosamente desapareció en el extremo sur de Chile se habría drenado por una brecha a un costado de un glaciar y fue a parar al mar, aunque ahora se está llenando de nuevo.

El hallazgo fue realizado el pasado 27 de mayo, cuando una cuadrilla llegó -en una visita de rutina- a la zona del fiordo de Témpanos, que se ubica en el límite entre las regiones de Aysén y de Magallanes.

En lugar de las aguas, había una enorme cavidad de 30 metros de profundidad, cuyo relieve presentaba rajaduras en las cuales yacían los enormes témpanos de hielo.


En ese momento, estupefactos por la desaparición de la masa de agua, los pobladores habían sugerido que el fuerte terremoto que sacudió en abril a Aisén podría haber sido el culpable del sorprendente hecho. 

El lago nutría a un caudaloso río que ahora está drásticamente reducido y, a su vez, era alimentado por el deshielo de los glaciares que lo rodeaban.

Ayer, un equipo de la Armada de Chile y del Centro de Estudios Científicos de Valdivia logró llegar a la zona y, desde el aire, pudo observar el fenómeno.

“Me da la impresión de que, entre finales de abril y mayo, el lago, que se venía formando desde 1986, adquirió una dimensión tal que logró abrirse hacia el glaciar Bernardo debido a la inestabilidad del hielo”, afirmó el glaciólogo Andrés Rivera.

“El agua se metió entre el hielo y luego siguió por el fiordo Bernardo hacia el mar”, agregó el especialista, quien encabezó la misión científica.

El sobrevuelo permitió detectar además que el agua está retornando al lago lentamente. “Está volviendo a acumularse agua, aunque no con las mismas dimensiones que tenía antes del vaciamiento. Esto es así porque estamos en medio del invierno y la fusión de los glaciares es poca”, explicó Rivera.

Según el experto, se trató de un proceso normal de la naturaleza en el que influyó la dinámica de los glaciares patagónicos, aunque también se relaciona con el calentamiento global. (Reuters-AFP-NA-Especial)



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