03 Julio 2007 Seguir en 
LONDRES, Inglaterra.- Siete de las ocho personas arrestadas por los intentos de un atentado en Gran Bretaña son médicos, informaron fuentes de seguridad.
Con ese país todavía en alerta máxima, la Policía realizó hoy una explosión controlada de un auto sospechoso cerca de una mezquita de Glasgow, la ciudad de Escocia contra cuyo aeropuerto dos hombres estrellaron una camioneta el sábado.
La policía comunicó, sin embargo, que no había indicios de que la mezquita tuviera relación con el ataque en el aeropuerto de Glasgow y el hallazgo, un día antes, de dos coche bomba cargados de cilindros de gas y de clavos en el centro de Londres.
Como el estallido controlado ocurrió cerca de las estaciones de metro de Hammersmith y de Barons Court, estas fueron cerradas por precaución y los vagones de metro no se detienen allí.
En los últimos días se llevaron a cabo varias explosiones controladas de artefactos sospechosos. Sucede que, después de los atentados fallidos en Londres y en Glasgow, Gran Bretaña aumentó su nivel de amenaza a la seguridad nacional a "crítico".
De Medio Oriente
Varias fuentes de seguridad dijeron que siete de los ocho detenidos trabajaban en el sistema médico británico, aunque eran originarios de países de Medio Oriente.
Un médico indio fue el último detenido. A pedido de la policía británica, el hombre fue capturado anoche en el aeropuerto de Brisbane, Australia, cuando intentaba salir del país.
Los medios de ese país identificaron al detenido como Mohamed Haneef e indicaron que se graduó en India, en 2002, y que trabajaba desde septiembre en el Hospital Gold Coast de Southport, en el estado de Queensland.
Además, las autoridades anunciaron que se allanaron 29 lugares en el marco de una investigación que "avanza con rapidez". El nuevo primer ministro británico, Gordon Brown, aseguró que los atentados fallidos llevaban la marca de la red fundamentalista Al Qaeda.
Por otra parte, la Policía evacuó hoy la terminal cuatro del aeropuerto Heathrow, de Londres, después de encontrar un paquete sospechoso, según los pasajeros.(Télam-Reuters-AFP-NA)
Con ese país todavía en alerta máxima, la Policía realizó hoy una explosión controlada de un auto sospechoso cerca de una mezquita de Glasgow, la ciudad de Escocia contra cuyo aeropuerto dos hombres estrellaron una camioneta el sábado.
La policía comunicó, sin embargo, que no había indicios de que la mezquita tuviera relación con el ataque en el aeropuerto de Glasgow y el hallazgo, un día antes, de dos coche bomba cargados de cilindros de gas y de clavos en el centro de Londres.
Como el estallido controlado ocurrió cerca de las estaciones de metro de Hammersmith y de Barons Court, estas fueron cerradas por precaución y los vagones de metro no se detienen allí.
En los últimos días se llevaron a cabo varias explosiones controladas de artefactos sospechosos. Sucede que, después de los atentados fallidos en Londres y en Glasgow, Gran Bretaña aumentó su nivel de amenaza a la seguridad nacional a "crítico".
De Medio Oriente
Varias fuentes de seguridad dijeron que siete de los ocho detenidos trabajaban en el sistema médico británico, aunque eran originarios de países de Medio Oriente.
Un médico indio fue el último detenido. A pedido de la policía británica, el hombre fue capturado anoche en el aeropuerto de Brisbane, Australia, cuando intentaba salir del país.
Los medios de ese país identificaron al detenido como Mohamed Haneef e indicaron que se graduó en India, en 2002, y que trabajaba desde septiembre en el Hospital Gold Coast de Southport, en el estado de Queensland.
Además, las autoridades anunciaron que se allanaron 29 lugares en el marco de una investigación que "avanza con rapidez". El nuevo primer ministro británico, Gordon Brown, aseguró que los atentados fallidos llevaban la marca de la red fundamentalista Al Qaeda.
Por otra parte, la Policía evacuó hoy la terminal cuatro del aeropuerto Heathrow, de Londres, después de encontrar un paquete sospechoso, según los pasajeros.(Télam-Reuters-AFP-NA)







