Jubilados repudiaron la violenta pelea de ayer en la plaza

Los pasivos volvieron a protestar frente a la Casa de Gobierno y anunciaron que instalarán otra carpa. Criticaron al gobernador Alperovich.

FORCEJEOS. Varios de los pasivos que estaban entre el tumulto resultaron lesionados. ARCHIVO LA GACETA
FORCEJEOS. Varios de los pasivos que estaban entre el tumulto resultaron lesionados. ARCHIVO LA GACETA
20 Junio 2007
Los jubilados transferidos a la Nación volvieron a protestar hoy en la plaza Independencia, tras el violento enfrentamiento que ayer protagonizaron con la Policía. Reunidos en 25 de Mayo y San Martín desde las 8, los manifestantes cortaron esa intersección y ratificaron su reclamo del 82 % móvil. Además, dijeron estar muy molestos por la refriega.

"Creí que los años de represión ya habían pasado, pero se han repetido de una forma peor, porque han golpeado al sector más desvalido de la población", lamentó Florinda Leguizamón, representante de la Coordinadora de Entidades de Jubilados y Pensionados.

"Creemos que mandar a pegar a nuestros viejos fue un grave error de parte del Gobierno. Sentimos una desazón terrible porque se nota que en esta provincia impera la injusticia y el autoritarismo", añadió Ernesto Cociancia. El dirigente acotó que, pese a lo sucedido, ninguna autoridad respondió a sus pedidos.

Para repudiar esa actitud, los abuelos realizaron esta mañana una marcha alrededor de la plaza. Celosamente custodiados por varios policías que se desplegaron en el frente de la Casa de Gobierno y en las esquinas del paseo, el grupo criticó al gobernador, José Alperovich, y al ministro de Gobierno, Edmundo Jímenez, ya que, según afirmaron, desconocieron nuevamente a la ley que obliga a la provincia a pagarles la movilidad de sus haberes.

"Mañana volveremos a protestar y continuaremos con el ayuno. Tememos hacerlo, pero trataremos de poner una nueva carpa, ya que la primera quedó destrozada", indicó Rubén Toledo.

Una violenta pelea se desató ayer en el paseo público cuando los pasivos intentaron instalar una carpa, para iniciar así su plan de lucha. Un nutrido grupo de uniformados impidió esto, apartándolos violentamente. Por los forcejeos, varios abuelos resultaron golpeados e incluso dos abuelas debieron ser atendidas por los equipos de emergencia. LA GACETA (C)