La dama de la discordia

La oposición se escandalizó por el lenguaje descarnado de la diputada Beatriz Rojkés de Alperovich. La calidad institucional se erigió en tema de debate electoral. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.

17 Junio 2007
No es candidata pero generó una tempestad mediática. Beatriz Rojkés de Alperovich se ubicó en el centro del cuadrilátero y desplazó, momentáneamente, a su marido. La diputada es muy sincera en lo que dice, pero peca de impolítica con algunas expresiones. No, por cierto, cuando descarta una contienda dura entre el gobernador que busca la reelección y alguna figura de la oposición -hasta ahora es así-, pero se empantanó al incursionar en otros terrenos. "Nosotros vamos por todo. Trabajamos como para tener la mayor cantidad de legisladores posibles", dijo la primera dama, con enorme franqueza. La furia opositora hizo blanco en quien no se postula para cargo provincial el 26 de agosto, pero que no hace otra cosa que explicar con llaneza lo que Alperovich labora con tenacidad. Esa sinceridad es la que espantó a los dirigentes reacios a someterse a su conducción. El temor al sometimiento de la Legislatura como poder de control político del Gobierno, abre las compuertas para la desconfianza en el futuro de las instituciones. Nadie se quejó en el PJ: el que calla otorga. Las reservas afloran cuando se especula sobre el alcance final de las palabras de la presidenta del justicialismo. ¿Se avanzará contra los jueces en el próximo período que se iniciará el 29 de octubre? Las contestaciones a este interrogante varían entre el optimismo y las aprensiones. Los desencuentros y las aproximaciones dan lugar a que se piense de una u otra manera. Sin embargo, la existencia de un Poder Judicial independiente es clave para preservar el esquema republicano de gobierno.
La diputada, acaso sin proponérselo, situó la controversia en el ámbito institucional, que es el más delicado en la Argentina de hoy. El disenso con los proyectos políticos del oficialismo, que originó cortocircuitos hasta la elección interna partidaria del 1 de abril en el peronismo, es exhibido desde ahora como un mal de la democracia. La representación de la pluralidad da mayor consistencia al régimen político. Que se esboce la idea de que los legisladores deberán limitarse a alzar la mano para votar sólo los proyectos de ley del Gobierno augura una perspectiva inquietante para quienes vayan a ocupar escaños por decisión de los ciudadanos de las tres secciones electorales. "Tendrán el brazo enyesado de tanto levantarlo", dicen jocosamente en lo más alto de la cúspide gubernamental, en lo que constituye un mensaje directo al personal político que pretende acceder al Poder Legislativo. Quizás, por eso, más de un funcionario dio el paso al costado para refugiarse en Casa de Gobierno, a la espera de una segunda convocatoria en octubre. Pero la política suele dar sorpresas porque la renovación de caras oxigena a una administración que llega al Gobierno por segunda vez consecutiva.

Las fronteras infranqueables
El límite que la jefa de la alianza gubernamental trazó puso de relieve que existen fronteras que deben ser observadas por quienes se quieran acoplar al dueto Alperovich-Juan Luis Manzur. Las listas de postulantes de partidos que quieran asociarse a la fórmula oficial tendrán que pasar el filtro de la aceptación de Alperovich. "Esas declaraciones molestan a todos los tucumanos". Esto lo dijo el ex bussista Carlos Canevaro (Unión del Norte Grande), a propósito de los dichos de Beatriz Rojkés. Pero el esposo de ella le salió al cruce, afirmando que no le dará el acople a quien no comparta el proyecto. Alperovich no dudó en reafirmar que su liderazgo es de corte verticalista, y que las divergencias sobre las cuestiones programáticas son inadmisibles. Canevaro ya fue notificado en forma pública, pero la comunicación alcanza a todos los socios del oficialismo. Quienes transgredan las reglas prefijadas de antemano se expondrán al castigo del dueño de las urnas y de la plata.
El régimen de acople se estableció para dotar de mayor solidez al gobernador. Alperovich mira desde la cúspide de la pirámide cómo se disputarán los lugares los aspirantes a legisladores. Estos, para entrar en competencia en el mundo oficialista, tendrán que acreditar fidelidad ante el gobernador. Sólo así dispondrán de recursos y del abrigo que da estar debajo del techo del Gobierno.
Las tensiones se avivan también puertas adentro del alperovichismo. Los choques entre funcionarios se multiplican por la superposición de intereses a la hora de determinar los acoples. Las diferencias entre el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, y el secretario de Gobierno, Javier Noguera, por el dominio de espacios territoriales en el interior, son harto conocidas. Se vive una etapa muy compleja, reconocen en el gabinete. "Hay carpetas que aparecen y desaparecen", agregan. Del panorama de roces, Fernando Juri sustrajo a su esposa Estrella Acosta, que se retiró de la lucha por una banca por fuera de la lista oficial. De esa manera se resguardó él también de sufrir otro revés electoral, aunque fuera indirectamente.

Las otras divisiones
El enganche del alperovichismo con la Casa Rosada adquiere la categoría de verdad dogmática. El gobernador predica las bondades de la pertenencia al bando presidencial y se prepara para ser el anfitrión de Néstor Kirchner el 9 de julio, quince días después del ballottage en la ciudad de Buenos Aires. José López, secretario de Obras Públicas, dio cátedra de kirchnerismo y llenó de elogios a su anfitrión. Es recurrente la versión que señala a López como uno de los probables candidatos a diputado nacional por Tucumán, mientras no se apagan los ecos del escándalo Skanska que amenazan con salpicarlo. El segundo de aquel renunció a su cargo ante la investigación judicial en marcha que busca determinar si hubo pago de coimas en ese caso. Alperovich alegó más de una vez que es el Presidente quien debe escoger los nombres de los postulantes a diputados nacionales. Sin embargo, se especula que Silvia Rojkés de Temkin puede estar en esa nómina, ya que no figura entre las figuras que el alperovichismo ofertará al mercado electoral en agosto.
La persistente propaganda del gobernador en favor del matrimonio Kirchner causó reacciones alérgicas en las organizaciones enfrentadas con el plan continuista de la Casa Rosada.
Fuerza Republicana propicia la abstención para los comicios presidenciales, según adelantó Luis José Bussi, en respuesta a la embestida kirchnerista. En realidad, FR dinamitó los puentes que podían unirlo con los candidatos opositores a la presidencia (Néstor Lavagna, Elisa Carrió o Ricardo López Murphy). Jorge Sobisch -gobernador neuquino que se hizo célebre por la huelga desatada por el asesinato del maestro Néstor Fuentealba- es aún una incógnita en el firmamento nacional.
El radicalismo protestó también contra el posicionamiento del alperovichismo. Mario Marigliano -candidato oficial a gobernador- atacó la dependencia financiera de la que enorgullece el oficialismo en Tucumán. La puja entre el ex rector de la UNT y la vertiente del sindicalista Roberto Palina -postula a Esteban Jerez- reaviva la crisis del partido radical.

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