Convivir, no disciplinar
El escándalo por las notas y por presuntos diplomas truchos en la Facultad de Derecho de la UNT reactivó el debate sobre la necesidad de fijar pautas de convivencia. Por Nora Lía Jabif - Redacción LA GACETA.
16 Junio 2007 Seguir en 
Esta semana, en la Universidad Nacional de Tucumán emergieron cuestiones que hasta ahora sólo se habían manifestado como ruido de fondo en esa institución educativa. En la agenda semanal de la casa de estudios saltaron cuestiones "calientes", como el presupuesto universitario, la necesidad de fijar pautas de convivencia y el futuro de Canal 10, en el que la UNT es parte societaria, aunque está intervenido judicialmente -con un titular puesto por la Provincia- tras una disputa societaria por la que fue dejada de lado la "pata privada" de esa sociedad, la empresa "New Line".Ninguno de esos temas es menor. El debate alrededor del presupuesto irrumpió de forma impensada durante la última sesión del Consejo Superior. La discusión surgió como consecuencia de un proyecto de creación de la carrera de Italiano en el seno de la Facultad de Filosofía y Letras. Aunque se entendió el espíritu de la iniciativa -sostener una oferta multicultural en la UNT-, el proyecto fue derivado a la comisión de Presupuesto y Hacienda. Todavía frescos los problemas presupuestarios que impactaron en el armado de las carreras más nuevas, los actuales consejeros parecen haber optado por la cautela a la hora de habilitar otras ofertas académicas. Por otro lado, el sentido común indica que hay temas cuyo paso por esa comisión no puede ser obviado, porque se pone en juego un compromiso patrimonial de la institución a la que pertenecen. El Estatuto Universitario vigente sólo alude a la facultad del Consejo Superior para crear nuevas carreras con la aprobación de las tres cuartas partes de sus miembros, pero nada dice de cuáles son los pasos procedimentales para esa habilitación. Se estima que un próximo Estatuto debería contemplar esas cuestiones.
El martes, el Consejo Superior también escuchó un informe sobre Canal 10. La lectura se hizo en sesión secreta, pero se sospecha que los consejeros superiores quisieron saber dónde están parados, pues se teme una eventual acción de New Line. Esta ingresó como gerenciadora de contenidos de la emisora en 1998, fue alejada de esa función en 2005, cuando fue intervenida la estación, y ahora busca su regreso por vías judiciales.
Otra cuestión caliente de la agenda universitaria es el proyecto de régimen disciplinario para los estudiantes de la UNT. Cómo se nombran a las cosas no es mera cuestión semántica: nada se hubiera perdido si la iniciativa que se impulsa desde el rectorado hubiera sido bautizada código de convivencia, un concepto más afín a los tiempos democráticos que corren. Las autoridades de la UNT afirman que esta es la única -entre las 36 universidades nacionales- que no tiene su propio código. De todos modos, el debate es urgente, en particular después de los escándalos por notas y presuntos títulos truchos, que podrían haber ocurrido en cualquier facultad. Pero explotaron en Derecho, donde acaba de encenderse otra mecha: la iniciativa para que se implemente un curso obligatorio de "nivelación". No sólo eso. Además, en una facultad en la que prácticamente no hay régimen de cursado regular, ni espacios de consulta docente, se propone asistencia obligatoria para cursar las asignaturas que se dictan allí. En el fondo, el debate que se insinúa tiene que ver con la definición de los deberes y los derechos de cada integrante de la comunidad universitaria, no importa el estamento de que se trate.
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