Debate la UNT un proyecto de régimen disciplinario

Las autoridades universitarias aclararon que la actividad política no será sancionable. Un funcionario dice que es una norma frente a hechos como falsificación de notas. Los alumnos temen que se afecte la libre expresión.

LOS PIES EN LA TIERRA. Con las normas se quiere llenar un vacío legal.  LA GACETA / JOSE NUNO
LOS PIES EN LA TIERRA. Con las normas se quiere llenar un vacío legal. LA GACETA / JOSE NUNO
16 Junio 2007
Los estudiantes universitarios que cometan transgresiones podrán ser sancionados o expulsados, según propone un proyecto de régimen disciplinario que está a consideración del Consejo Superior. Si bien algunos dirigentes estudiantiles anticiparon su repudio a la aplicación de esta norma, por considerar que atenta contra la libre expresión, el director de Asuntos Jurídicos, Augusto González Navarro, aclaró que se trata de llenar un vacío legal que existía en la universidad, sin poner limitaciones a la actividad política. “No se puede decir que sea un régimen autoritario, porque lo que se quiere reprimir es la violencia o la coacción”, argumentó.
González Navarro mencionó que el artículo 27 del código dice expresamente que en ningún caso se considera conducta sancionable la actividad política estudiantil con miras a la libre expresión de ideas, ni las peticiones, siempre y cuando se canalicen por vías que excluyan las acciones violentas. “Todas las universidades argentinas tienen régimen disciplinario y son muy similares a este -afirmó-. Nuestras facultades estaban sin ninguna reglamentación en ese aspecto. No hay nada más arbitrario que la falta de un régimen disciplinario. De todas maneras, este es un borrador que le hemos presentado al Consejo para que empiece a discutirlo”.

Rechazo estudiantil
En tanto, representantes de centros de estudiantes de facultades y escuelas medias se reunieron a debatir el tema, junto con dirigentes del gremio docente, y manifestaron ayer frente al Rectorado. “Hemos coincidido en que las autoridades de la universidad deberían preocuparse por resolver problemas como la falta de presupuesto o las condiciones edilicias, y no por imponer un régimen que ataca la libertad de expresión de los estudiantes”, manifestó Elena Soria, presidenta del centro de estudiantes de Filosofía y Letras. La joven explicó que la normativa prevé sanciones y hasta expulsión para quienes se expresen en contra de alguna decisión de las autoridades.
“Es casi el mismo régimen que se impuso en la época de la dictadura. En realidad, el Rectorado quiere regimentar al movimiento estudiantil para que no reclame sus derechos” -agregó Soria-. “Nosotros defendemos el espíritu de la Reforma de 1918, que impulsa la autodisciplina en los organismos universitarios”, dijo. 
Por su parte, González Navarro señaló que el régimen disciplinario vigente durante la dictadura fue derogado cuando volvió la democracia, pero no se sancionó ningún otro que lo reemplace. “El régimen de la dictadura hablaba de alumnos a disposición del Poder Ejecutivo y reprimía todo lo que fuera actividad política, reclamos o manifestaciones de los alumnos -recordó-. Ahora tenemos un gran vacío en lo que hace a las medidas disciplinarias contra la falsificación de documentación, exámenes y notas”, explicó.
La secretaria general de Adiunt, Mercedes Testa, discutió esa idea y dijo que los actos de corrupción (como los que se investigan en la Facultad de Derecho) deben ser sancionados por las leyes penales. “Por eso la Facultad hizo una presentación en la Justicia. En realidad, el objetivo que persigue el régimen disciplinario es el de frenar cualquier movilización estudiantil”, dijo.

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