Los informes psicológicos advierten que Vera posee una personalidad perversa
Los análisis realizados en el Poder Judicial y en Institutos Penales difieren en sus conclusiones. El hombre había sido condenado en 2001 a nueve años de cárcel por haber violado a sus hijas. Ya había cumplido siete. El gobernador dijo que habría que preguntarle al juez por qué lo dejó salir con permiso.
A través de los análisis hechos por los profesionales, a los que accedió LA GACETA, también se estableció que el asesino "evidencia falta de control sobre su vida pulsional (en psicoanálisis, energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo) y emocional, irritabilidad y tendencia a la actuación". Al final concluyen sosteniendo que "posee características perversas de la personalidad". El análisis fue firmado por la psicóloga Patricia Ricau y por el psiquiatra Guillermo Díaz.
Fue a raíz de este informe que la sala II de la Cámara Penal, integrada por los vocales Carlos Pellegri, Diego Vital Graneros y Carlos Meschwitz, decidió denegarle a Vera el beneficio de la libertad condicional, a pesar de que legalmente ya había cumplido el tiempo correspondiente tras las rejas. Al mismo tiempo los magistrados ordenaron que el penado continúe bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico "a fin de que logre superar las patologías que actualmente padece y que lo llevan a ser un sujeto peligroso para sí o para terceros".
Vera fue condenado por los miembros de este tribunal, en diciembre de 2001, a nueve años de prisión por el delito de "violación calificada" perpetrado contra dos de sus hijas. El hombre estaba detenido desde el 7 de setiembre de 2000, cuando se descubrieron los aberrantes ataques. Desde 2005 estaba siendo beneficiado con un régimen de libertad transitoria contemplado en la ley 24.660. Así, una vez al mes disponía de una salida excepcional de 48 horas. Sin embargo, los jueces habían dejado en claro que tenía prohibido acercarse a la casa de su esposa.
Al contrario, desde la unidad carcelaria los informes de conducta, hechos por profesionales, siempre favorecieron a Vera. "Casi nunca los diagnósticos que se hacen en la cárcel y en Tribunales son coincidentes. Esa es una cuestión que habría que analizar", dijo el vocal Pellegri. "Vera era considerado peligroso por sus impulsos sexuales. Jamás se habló de su instinto criminal. Tenía permiso para que fuera a la casa de su hermana en la capital", dijo Meschwitz. La pregunta es: ¿por qué no se dispuso consigna en la vivienda de las ahora víctimas cuando se supo que Vera estaba prófugo y que era posible que vaya a ese lugar? Todos dicen que se hicieron las comunicaciones correspondientes cuando advirtieron que el violador estaba prófugo. Pero Vera no tuvo oposición para concretar la masacre.
Dicen que adentro del penal tenía conducta ejemplar
"La conducta de este hombre había sido ejemplar desde el momento del ingreso al penal, pero tenía una personalidad que hacía prever algún tipo de riesgo, y por eso no le habían dado aún la libertad condicional". Con estos términos explicó Ernesto Salas, director de Institutos Penales, la situación en la que se encontraba Jorge Vera.Salas admitió que el asesino estaba gozando con uno de los permisos que están enmarcados en la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de Libertad (24.660). "Los jueces consideraron que se le podía dar el beneficio para estrechar vínculos familiares, pero cuando debía regresar al penal no lo hizo, por lo que se solicitó su captura", explicó Salas. "La facultad de otorgar los permisos es facultad de Poder Judicial, pero los jueces no deciden nada sin los estudios que se hacen en Institutos Penales. Su conducta era tan buena que hasta era el encargado de salir a hacer las compras para otros internos, o para trabajar en la huerta, que está fuera del penal. Evidentemente se había ganado la confianza, pero no le habían dado la libertad por los riesgos que conllevaba su personalidad", finalizó Salas.
El gobernador José Alperovich también habló del caso, aunque marcó distancia cuando se le pidió una opinión: "no me pregunten a mí, pregúntenle al juez que le dio el permiso. No es culpa mía. Es una Cámara de Concepción. Este hombre tenía nueve años de prisión por abuso sexual agravado, de los que venía cumpliendo siete", dijo. "La Justicia le dio permiso extramuros; fue a su casa, mató a la mujer y a dos hijos. Pero de esto no me pregunten a mí, es un problema de la Justicia", advirtió el gobernador. Alperovich, sin embargo, destacó que, desde su punto de vista, los fiscales están trabajando mejor ahora. "La mayoría me está ayudando en el tema de la seguridad. Están dando el máximo de las penas. Tengo un informe diario de la gente que ponemos presa, qué fiscales están dando el máximo de penas, por eso dijo que están colaborando ", afirmó.
Finalmente el legislador Carlos Canevaro dijo que la comisión de Juicio Político debería analizar las conductas de los jueces Diego Vital Graneros y Carlos Meschwitz, para determinar si el permiso que le dieron a Vera estuvo bien o mal concedido.









