La gente se agolpó en los bares y en el tribunal para oír el alegato

Se usaron numerosos recursos tecnológicos para presentar la hipótesis. Molina Pico, una nueva estrella mediática.

HISTRIONICO. El fiscal mostró las pruebas al estilo de los abogados de la ficción. NA
HISTRIONICO. El fiscal mostró las pruebas al estilo de los abogados de la ficción. NA
13 Junio 2007
BUENOS AIRES.- La alocución que el fiscal Diego Molina Pico hizo desde ayer a la mañana en el juicio oral sobre el caso del crimen de María Marta García Belsunce, y que transmitieron en directo dos canales de noticias, atrapó la atención de los televidentes como si fuera un partido de la Selección Nacional.
Con el estilo de narración y actuación que los abogados locales desarrollan a partir de la instauración de los juicios orales, el fiscal asomó como la estrella televisiva de la jornada. En bares, confiterías y restaurantes del centro porteño la gente se detuvo para no perderse detalle del alegato.
En la sala del juicio debieron agregarse sillas para poder sentar a más de 70 personas. Afuera quedó gente anotada en lista de espera para entrar. También se habilitó en el subsuelo de los tribunales una sala para los periodistas que no estaban acreditados, con el audio en directo desde la sala del juicio.
Ante la mirada imperturbable de Carlos Carrascosa, el abogado desplegó recursos técnicos que le sirvieron para desarrollar un recorrido por los momentos previos al crimen del country Carmel de Pilar. Como los abogados de las películas, Molina Pico hizo uso de un proyector de power point con fotos, mapas del country Carmel y diagramas de la autopsia, y hasta una animación computarizada, mientras marcaba los puntos que le interesaba destacar con un puntero láser.
Sin pausas, con un tono de voz reposado y una puesta casi teatral, Molina Pico dio su versión de cómo ocurrió el crimen, con un relato "minuto a minuto". El peculiar modo con el que revivió, argumentó y expuso los hechos, sumó atractivos a este intrincado caso policial. Al cerrar su alegato, Molina Pico pidió a los jueces que demuestren que en la Argentina el peso de la ley no sólo recae sobre los humildes, palabras que arrancaron aplausos entre las amigas de la víctima.

"Torpezas" al inicio de la pesquisa
Molina Pico reconoció en su alegato que cometió "torpezas" al inicio de la pesquisa, cuando el día del velatorio no ordenó la autopsia. "Esa noche surgieron dudas entre vecinos, amigos y un miembro de la familia (el hermanastro de la víctima John Hurtig), que fue callado y convencido. Esas dudas no fueron expresadas cuando fui al lugar de los hechos", dijo.(Télam-DyN)