Según el fiscal, Carrascosa contó con ayuda para matar a su esposa

Molina Pico también acusó a la hermanastra de la víctima y a su marido por el crimen. Pidió prisión perpetua para el viudo. Aseguró que hubo una violenta pelea que terminó con golpes y tiros contra la socióloga.

SIN UN GESTO. Carrascosa se mantuvo imperturbable mientras Molina Pico desarrollaba su teoría sobre el crimen.TELAM
SIN UN GESTO. Carrascosa se mantuvo imperturbable mientras Molina Pico desarrollaba su teoría sobre el crimen.TELAM
13 Junio 2007
BUENOS AIRES.- El fiscal Diego Molina Pico se jugó ayer a todo o nada al acusar por el crimen de María Marta García Belsunce a Carlos Carrascosa, y pedir para él la pena de prisión perpetua. Pidió también que el viudo sea condenado al máximo de la pena que contempla el delito de encubrimiento calificado por el vínculo.
En su alegato final ante el Tribunal Oral número 5 de San Isidro, el fiscal reclamó que por el mismo delito se investigue a la hermanastra de la víctima, Irene Hurtig, y al esposo de ésta, Guillermo Bártoli. García Belsunce fue asesinada de seis balazos en la cabeza el 27 de octubre de 2002, después de las 18.30, cuando se encontraba en su casa del country Carmel de la localidad bonaerense de Pilar. En ese momento, la familia dijo que María Marta había sufrido un accidente en la bañera. Cinco meses después, cuando se exhumó el cadáver, se supo que había sido víctima de homicidio. En su testimonio, Carrascosa se declaró inocente y relacionó con el crimen al vecino Nicolás Pachelo y a vigiladores del barrio.
De acuerdo con la hipótesis de Molina Pico, el día del crimen Carrascosa se fue del club house del country a las 18.41 y, al llegar a su casa se reanudó una discusión que había empezado el día anterior, y que terminó con brutales golpes y con seis disparos en la cabeza de María Marta. En ese momento, afirmó, Irene Hurtig y Bártoli se encontraban en la casa.
El fiscal sorprendió a todos cuando reclamó que también sean investigados por presunto encubrimiento el vigilador Juan Alejandro Ortiz y hasta el fiscal ante la Cámara Nacional de Casación Penal, Juan Martín Romero Vitorica.
Hoy se escucharán los alegatos de la querella, en representación de la madre de María Marta, María Luisa Galoup de Hurtig, y el viernes, de la defensa de Carrascosa.
Gran parte del alegato estuvo orientado a detallar lo que consideró como una cadena de encubrimientos: modificar la escena del crimen, alterar horarios, inventar coartadas, evitar la entrada de la Policía, acondicionar el cuerpo, colocar pegamento en el cráneo, confeccionar un certificado de defunción “trucho”, desprenderse de un proyectil, ocultar el arma e intentar trasladar la responsabilidad de los hechos a terceras personas.
Para su acusación, el fiscal se basó en lo que consideró un hecho clave: la llamada efectuada por Carrascosa a las 19.07 del 27 de octubre de 2002, solicitando una ambulancia a la empresa de emergencias OSDE. En la grabación de esa llamada, según Molina Pico, queda probado que Carrascosa, Hurtig y Bártoli se encontraban en la escena del crimen, a la hora del hecho.
El fiscal afirmó que el trasfondo de esa llamada “es como una filmación” en la que se escuchan las voces de Bártoli y de Irene Hurtig, y no de la masajista Beatriz Michelini, como afirma Carrascosa.
Para fundarlo, dio por probado que la masajista llegó a la casa después de las 19.20, cuando fue autorizada a ingresar al country, y cuando la víctima ya había muerto.
También aseguró que el vigilador Ortiz no tocó a las 19 el timbre en la casa ni vio llegar a Carrascosa, sino que arribó a la escena del crimen a las 19.14, cuando el viudo ya había hecho un segundo llamado pidiendo ambulancia. Por eso, Molina Pico asegura que el vigilador también forma parte de la cadena de encubrimientos.

Alegato polémico
“Tenía la respiracion agitada porque acababa de tener una pelea, acababa de matar a María Marta”, cuando llamó a la ambulancia poco después del asesinato, dijo el fiscal Molina Pico, refiriéndose al viudo Carlos Carrascosa.

“Se reaviva la discusión que había empezado el día anterior (al crimen), pero lo que empezó verbalmente pasó a mayores, hubo agresión física, demostrada en el estado en que quedó el cuerpo de María Marta, brutalmente golpeada”, alegó Molina Pico.

Los orificios de bala en el cráneo de María Marta García Belsunce fueron tapados con el pegamento “La Gotita”, aseguró el fiscal en su alegato. “Había pegamento, pero también existió maquillaje”, agregó Molina Pico en referencia a los testigos que dijeron ver el cadáver arreglado durante el velatorio.

“No permitan que se siga diciendo que en la Argentina el rigor penal sólo se aplica a los humildes”, dijo Molina Pico a los miembros del tribunal que juzga a Carlos Carrascosa. “Toda la sociedad tiene los ojos puestos en Su Señoría. Deben devolverle la confianza en la Justicia y las instituciones”, agregó.

“Es una vergüenza”, insistió Alberto Cafetzoglus, uno de los defensores de Carrascosa, en referencia al alegato que hizo el fiscal Molina Pico. “No trató el móvil. Habló de una hipótesis pasional, según la cual a la víctima la golpearon y luego la asesinaron, pero no describió qué pasó”, dijo Cafetzoglus.

“Se modificaron la escena y los actores del crimen, se alteraron los horarios, se trató de impedir el ingreso de una ambulancia y se negó expresamente la entrada de un patrullero”, insistió el fiscal, cuando se refirió a las “maniobras tendientes a eludir la Justicia para lograr impunidad”.

“Hubo una división de tareas”, aseguró Molina Pico. Sostuvo que, mientras Carrascosa pedía una ambulancia, las otras dos personas cuyas voces se escuchan en la grabación del llamado a la empresa de emergencias médicas (Bártoli y supuestamente Hurtig) manipulaban el cadáver.

La manipulación del cuerpo de María Marta está probada, según el fiscal, por lo que se escucha en la llamada telefónica. “Frases como ‘tocala’, ‘tenela’, ‘cerrá la puerta’... están manipulando el cadáver, no le están dando asistencia. Cuando uno tiene un accidente no se encierra, busca ayuda. Tenela, están manipulando el cuerpo; tocala, lo siguen manipulando”, expresó, en tono teatral.

La acusación es nula, según el abogado Alejandro Novak, que representa a Guillermo Bártoli y a Irene Hurtig, sobre el alegato de Molina Pico contra el viudo de María Marta. “No efectuó una relación clara, precisa y circunstanciada del hecho que le enrostró a Carrascosa . No precisó cuál fue la conducta de cada uno de los nombrados en el homicidio que les atribuyó en carácter de coautores. Tampoco mencionó cuál fue el motivo por el cual la habrían asesinado”, señaló. (Télam-DyN-NA)