12 Junio 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Ni sus curvas prominentes ni su cara de ingenua bebota le sirvieron para conquistar al público, que anoche decidió que la menos desconocida de los reemplazantes de "Pachu" Peña -el otro era Robertino Tarantini- se despidiera de la casa de Gran Hermano. Feliz (se había autonominado), Melina Pitra alzó sus maletas y cruzó las paredes que separan el mundo permanentemente televisado del que la mayoría de los "hermanitos" ven con nostalgia.
Los otros nominados, Mariana Otero y Jorge "Roña" Castro, respiraron aliviados cuando escucharon que el 45,5% de los votantes había decidido que la rubia abandonara el reality. Quien no disfrutó la novedad fue la joven vedette Cinthia Fernández, que había encontrado en Pitra una aliada incondicional para las reiteradas bromas con las que molesta a sus compañeros.
Una de las más recientes amenazó con quebrar la frágil estabilidad que hay en la vivienda. Audaces, Fernández y Pitra tomaron la ropa interior de María Fernanda Neil y la mancharon con ketchup. Cuando la actriz descubrió la antipática escena, se enfureció y amenazó con matar a las más jóvenes con un cuchillo.
La actuación desinhibida de Fernández ni siquiera encontró freno con la tirada de orejas que le prodigó Lissa Vera. "Me parecías una piba sencilla, dulce, con un cuerpo infernal, pero cada día que pasa estas más en pelotas", le reprochó. Con quién sí encontró simpatía la ex Bandana fue con el habitante más nuevo que tiene la casa: Diego Leonardi. Incluso, los más observadores presagian un nuevo amorío entre ellos.
El ex presidiario sólo cuenta con esta única aliada, ya que los otros participantes ni siquiera hicieron el esfuerzo de recibirlo afectuosamente. Al menos eso se concluye de la charla que tuvieron sus compañeros, poco tiempo después de su entrada. "Este pibe no sabe hacer nada, hay que tener cuidado", dictaminó el "Roña". Otero coincidió y añadió: "lo veo soberbio. Para colmo hoy dijo ?ésta es mi casa?". (Especial)
Los otros nominados, Mariana Otero y Jorge "Roña" Castro, respiraron aliviados cuando escucharon que el 45,5% de los votantes había decidido que la rubia abandonara el reality. Quien no disfrutó la novedad fue la joven vedette Cinthia Fernández, que había encontrado en Pitra una aliada incondicional para las reiteradas bromas con las que molesta a sus compañeros.
Una de las más recientes amenazó con quebrar la frágil estabilidad que hay en la vivienda. Audaces, Fernández y Pitra tomaron la ropa interior de María Fernanda Neil y la mancharon con ketchup. Cuando la actriz descubrió la antipática escena, se enfureció y amenazó con matar a las más jóvenes con un cuchillo.
La actuación desinhibida de Fernández ni siquiera encontró freno con la tirada de orejas que le prodigó Lissa Vera. "Me parecías una piba sencilla, dulce, con un cuerpo infernal, pero cada día que pasa estas más en pelotas", le reprochó. Con quién sí encontró simpatía la ex Bandana fue con el habitante más nuevo que tiene la casa: Diego Leonardi. Incluso, los más observadores presagian un nuevo amorío entre ellos.
El ex presidiario sólo cuenta con esta única aliada, ya que los otros participantes ni siquiera hicieron el esfuerzo de recibirlo afectuosamente. Al menos eso se concluye de la charla que tuvieron sus compañeros, poco tiempo después de su entrada. "Este pibe no sabe hacer nada, hay que tener cuidado", dictaminó el "Roña". Otero coincidió y añadió: "lo veo soberbio. Para colmo hoy dijo ?ésta es mi casa?". (Especial)







