09 Junio 2007 Seguir en 
BUDAPEST, Hungría.- Un fresco atribuido al pintor renacentista italiano Sandro Botticelli fue encontrado en un castillo húngaro que estaba siendo restaurado y será presentado mañana al público por el ministro de Cultura magiar, István Hiller, en la Academia Húngara de Roma.
El fresco es una representación alegórica de la templanza, una de las cuatro virtudes cardinales, y fue hallado en la pared de uno de los aposentos del castillo de Esztergom, en el norte de Hungría, donde los restauradores trabajan desde el 2000, según da cuenta hoy la prensa local y reproduce El Universal de México.
"Se ha demostrado que uno de los cuatro frescos es una obra temprana de Botticelli", aseguró el director del museo del castillo, Béla Horváth, quien agregó que el valor del fresco "es incalculable".
Horváth explicó que en el siglo XV, cuando János Vitéz (a quien perteneció el castillo) se convirtió en arzobispo de Esztergom, invitó a pintores de Florencia, de la escuela de arte de Filippo Lippi, la más famosa de la época, y "al parecer mandaron al joven Botticelli (1445-1510), quien estudiaba allí". (Télam)
El fresco es una representación alegórica de la templanza, una de las cuatro virtudes cardinales, y fue hallado en la pared de uno de los aposentos del castillo de Esztergom, en el norte de Hungría, donde los restauradores trabajan desde el 2000, según da cuenta hoy la prensa local y reproduce El Universal de México.
"Se ha demostrado que uno de los cuatro frescos es una obra temprana de Botticelli", aseguró el director del museo del castillo, Béla Horváth, quien agregó que el valor del fresco "es incalculable".
Horváth explicó que en el siglo XV, cuando János Vitéz (a quien perteneció el castillo) se convirtió en arzobispo de Esztergom, invitó a pintores de Florencia, de la escuela de arte de Filippo Lippi, la más famosa de la época, y "al parecer mandaron al joven Botticelli (1445-1510), quien estudiaba allí". (Télam)







