09 Junio 2007 Seguir en 
LOS ANGELES.- Paris Hilton, la heredera de la famosa cadena hotelera, deberá volver a prisión, según decidió el juez de Los Angeles, Michael Sauer.
Vestida con un jersey gris largo, Hilton compareció en silencio ante el tribunal de Los Angeles, donde llegó escoltada y esposada a petición del juez.
La mujer dejó el tribunal en medio lágrimas y gritando, según el relato de testigos citados por la prensa local. Según fuentes judiciales, Hilton deberá permanecer 40 días en prisión. El juez anuló la posibilidad de que la joven, de 26 años, pueda dejar la cárcel tras 23 días por buena conducta.
"No es justo", gritó Hilton al conocer la decisión del juez y, dirigiéndose hacia la madre presente en el lugar, echó a llorar al grito de "mamá, mamá".
Después de pasar tres jornadas en el penal de Los Angeles por violar su libertad condicional, la reclusión de la joven había sido sustituida por una pena de 40 días de arresto domiciliario los cuales debía pasar con un dispositivo en uno de sus tobillos para indicar a cada instante el lugar donde se encontraba. Según publicó la prensa sensacionalista de Estados Unidos, médicos que la visitaron en el recito penal temieron un intento de suicidio y por ello habían recomendado su traslado a su residencia en Hollywood Hills.
Según comentaron las escasas personas que pudieron verla durante los primeros tres días que permaneció detenida en su celda, Hilton estuvo llorando desconsoladamente todo el tiempo. De hecho, afirman que Hilton se negaba a comer en el centro de detención y todos temían que su estado la sumiera en un grave estado depresivo.
La decisión de aplicar el arresto domiciliario a la actriz indignó a los políticos locales y generó acusaciones de ofrecer privilegios a las celebridades. La fiscalía de la ciudad de Los Angeles presentó el jueves una moción para pedir que Hilton vuelva a prisión.
También exigieron que el departamento del alguacil de los Los Angeles, que maneja el sistema de cárceles del condado, sea acusado de desacato por dejar en libertad anticipada a Hilton y por violar la orden de la sentencia, que prohibía de manera expresa su vigilancia mediante dispositivos electrónicos.
Hilton ingresó en la cárcel el domingo para cumplir una sentencia, originalmente vista por muchos como excesivamente dura, por violar la libertad condicional en una condena por conducir negligentemente con una licencia suspendida.
El fiscal de la ciudad de Los Angeles, Rocky Delgadillo, cuya oficina procesó a Hilton, declaró que la explicación del alguacil para justificar el arresto domiciliario era "misteriosa", y señaló que las cárceles del condado están "bien equipadas para lidiar con las situaciones médicas de los reclusos".
Antes de la sorpresiva excarcelación, una tía de Hilton declaró a "E!Online" que su sobrina no podía dormir porque de noche había demasiado ruido. (Reuter-Especial)
Vestida con un jersey gris largo, Hilton compareció en silencio ante el tribunal de Los Angeles, donde llegó escoltada y esposada a petición del juez.
La mujer dejó el tribunal en medio lágrimas y gritando, según el relato de testigos citados por la prensa local. Según fuentes judiciales, Hilton deberá permanecer 40 días en prisión. El juez anuló la posibilidad de que la joven, de 26 años, pueda dejar la cárcel tras 23 días por buena conducta.
"No es justo", gritó Hilton al conocer la decisión del juez y, dirigiéndose hacia la madre presente en el lugar, echó a llorar al grito de "mamá, mamá".
Después de pasar tres jornadas en el penal de Los Angeles por violar su libertad condicional, la reclusión de la joven había sido sustituida por una pena de 40 días de arresto domiciliario los cuales debía pasar con un dispositivo en uno de sus tobillos para indicar a cada instante el lugar donde se encontraba. Según publicó la prensa sensacionalista de Estados Unidos, médicos que la visitaron en el recito penal temieron un intento de suicidio y por ello habían recomendado su traslado a su residencia en Hollywood Hills.
Según comentaron las escasas personas que pudieron verla durante los primeros tres días que permaneció detenida en su celda, Hilton estuvo llorando desconsoladamente todo el tiempo. De hecho, afirman que Hilton se negaba a comer en el centro de detención y todos temían que su estado la sumiera en un grave estado depresivo.
La decisión de aplicar el arresto domiciliario a la actriz indignó a los políticos locales y generó acusaciones de ofrecer privilegios a las celebridades. La fiscalía de la ciudad de Los Angeles presentó el jueves una moción para pedir que Hilton vuelva a prisión.
También exigieron que el departamento del alguacil de los Los Angeles, que maneja el sistema de cárceles del condado, sea acusado de desacato por dejar en libertad anticipada a Hilton y por violar la orden de la sentencia, que prohibía de manera expresa su vigilancia mediante dispositivos electrónicos.
Hilton ingresó en la cárcel el domingo para cumplir una sentencia, originalmente vista por muchos como excesivamente dura, por violar la libertad condicional en una condena por conducir negligentemente con una licencia suspendida.
El fiscal de la ciudad de Los Angeles, Rocky Delgadillo, cuya oficina procesó a Hilton, declaró que la explicación del alguacil para justificar el arresto domiciliario era "misteriosa", y señaló que las cárceles del condado están "bien equipadas para lidiar con las situaciones médicas de los reclusos".
Antes de la sorpresiva excarcelación, una tía de Hilton declaró a "E!Online" que su sobrina no podía dormir porque de noche había demasiado ruido. (Reuter-Especial)







