Chavela Vargas dijo que quiere morirse un martes

La cantante reveló que padece "una enfermedad nueva, que no está de moda", que es haber llegado a los 88 años con una vitalidad inagotable.

09 Junio 2007
Ciudad de México.- La cantante Chavela Vargas afirmó que quiere morir en martes "para no fregarle el fin de semana a nadie" y reveló que padece "una enfermedad nueva, que no está de moda", que es haber llegado a los 88 años con una vitalidad inagotable. En una entrevista que publicó ayer el diario mexicano "La Jornada", Vargas dijo que a su edad la gente se mete a los cuartos a rezar, pero ella prefiere "hacer cosas locas" y volvería a irse a la Patagonia a filmar con el alemán Werner Herzog si se lo pidiera. Todavía no ha llegado la hora del sosiego para la cantante, nacida en Costa Rica pero radicada en México desde hace décadas, que no tuvo empacho en declararse homosexual y fue una "borracha" empedernida hasta los sesenta. "Junto a mi cruz tan sólo quiero paz. Llegará la hora de la cruz. Pero, entre tanto, no voy a estar tranquila. Me falta mucho por hacer. Me falta ver la última película de Pedro Almodóvar. Por ahí hay una sorpresa para mí, con un premio, pero no lo puedo decir todavía", dijo. No obstante, afirmó: "a veces me canso de luchar contra muchas cosas del mundo que no puedo remediar. Pero cuando puedo remediarlas, lo hago". Vargas contó que de joven se compró un coche convertible negro y se paseaba por el Paseo de la Reforma, la principal avenida de Ciudad de México, fumando cigarrillos. "Me gritaban cosa espantosas como ?hija de la chingada? o ?maricona?. Y yo me moría de la risa. Los saludaba con un gran gesto. ¡Salud!", relató. De sus años de parranda recuerda: "yo era una vieja borracha. Fueron años simpatiquísimos, con José Alfredo Jiménez, que era el enamorado de todas las mujeres del mundo y me llevaba a darles serenata, y al final de la noche se descomponía su coche y yo lo tenía que empujar". Contó que dejar de beber fue la batalla más dura de su vida. "Ya salí. Tengo 25 años sin probar alcohol. Y soy el ser más feliz", dijo. Y confesó que no cree en el amor porque no existe y es un invento en noches de borrachera. "Cuando pasa la borrachera, se acabó el amor. El amor es muy complejo y muy baboso. Yo amo con el hígado. El corazón no tiene nada que ver con esto", dijo. De México, cuya fuerza son sus indios y su gente fuerte, señaló que siente que le ha correspondido el cariño que ella le tiene hasta donde puede, por el machismo. "Aquí me quieren. En España y en la Argentina me adoran", sintetizó. En cambio, dice que no es nadie en Costa Rica. "¿Un país que no tiene ejército y le declara la guerra a Irak? Ahí no tengo nada, pero aquí en México tengo a mis amigos", declaró. No obstante, la cantante lamentó que México haya perdido identidad porque siente que eso ha empobrecido a su sociedad. Vargas afirmó que dará próximamente cinco conciertos en España y tiene una invitación para cantar en Rusia en un concierto de tres generaciones de mujeres, con la brasileña Maria Bethania. (DPA)

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