31 Octubre 2002 Seguir en 
SAN GIULIANO DI PUGLIA, Italia.- Al menos seis personas murieron, entre ellas cuatro niños, y unos 30 escolares quedaron atrapados bajo los escombros después que un violento terremoto derribó parte de una guardería infantil en San Giuliano di Puglia, en Italia, informó la policía.
Otros cuatro niños fueron rescatados del lugar, lo que elevó a 24 la cifra de menores sacados de los escombros, pero unos 30 siguen atrapados bajo los restos de las paredes y el techo de la guardería, dijo un funcionario del gobierno local en la sede central de la policía italiana, en Roma.
Los cuatro niños recién rescatados fueron hallados por los socorristas cuando lograron penetrar hasta una de las aulas que había quedado sepultada. Los sobrevivientes, cubiertos de polvo, fueron transportados de inmediato a hospitales en ambulancias.
"La gente escucha voces bajo los escombros. Los trabajadores de las brigadas de socorro están cavando con sus manos en lugar de usar máquinas porque no quieren arriesgarse a que un derrumbe aplaste a alguno de los sobrevivientes", dijo un policía que custodiaba el acceso a la guardería.
Entre 50 y 60 niños, cuyas edades oscilan entre los tres y los seis años, quedaron enterrados junto con sus maestros bajo una parte de la escuela derrumbada por el sismo, pero los bomberos llegaron de inmediato al lugar y comenzaron a rescatar sobrevivientes.
Dos de los muertos son adultos que fallecieron cuando algunos edificios cercanos a la guardería se derrumbaron.Funcionarios de la municipalidad expresaron que la cifra de víctimas fatales podría aumentar debido a que aún quedan muchos niños sepultados bajo los escombros y el tiempo no está a favor de los socorristas.
"La situación es muy fea allí, toda la aldea fue golpeada duramente. Hay mucha confusión y los padres de los niños se encuentran en el lugar tratando de saber qué sucedió con sus chicos", dijo a Reuters Luciano Gliacurto, un residente local.
El sismo, que registró 5,4 grados de magnitud en la escala de Richter, ocurrió a las 11.40, hora local (1040 GMT), cerca de Campobasso, una localidad situada a 226 kilómetros al sureste de Roma, dijo el Instituto Nacional de Geofísica.
El fuerte terremoto fue seguido de dos temblores secundarios que registraron 3,7 grados en la escala de Richter.
Imágenes de la televisión italiana mostraron decenas de personas corriendo en medio del pánico por las calles de Campobasso y a muchos padres en varias ciudades --desde Nápoles hasta Bari, en la suroriental región de Puglia-- corriendo a buscar a sus hijos en las escuelas adonde asisten.
"Dejé todo lo que estaba haciendo para venir a buscar mis niños", dijo a la televisión un residente de Nápoles, a 130 kilómetros de Campobasso.
Las líneas telefónicas en la región parecían estar afectadas, y la policía dijo que decenas de unidades estaban operando en el área, muchos de ellas en San Giuliano di Puglia.
Decenas de edificaciones en la región de Molise se derrumbaron, dejando las calles llenas de escombros.
Agencias de noticias dijeron que unas 15 ó 20 personas fueron internadas en hospitales de la región sureña con lesiones leves o en estado de conmoción.
El temblor fue el más fuerte desde que un sismo de 5,8 grados estremeció la zona alrededor de Umbría en 1997. Casi 2.800 personas murieron en 1980 cuando un sismo de 6,9 grados en la escala Richter estremeció el sur de Nápoles.
El sismo del jueves ocurrió lejos de Sicilia, donde hace cinco días entró en actividad el Monte Etna, el mayor volcán activo de Europa, generando varios temblores de tierra.
"Estamos transfiriendo algunos de nuestros trabajadores desde el Etna hasta Campobasso para lidiar con el sismo", dijo a Reuters un portavoz del Servicio de Protección Civil de Italia. (Reuter)
Otros cuatro niños fueron rescatados del lugar, lo que elevó a 24 la cifra de menores sacados de los escombros, pero unos 30 siguen atrapados bajo los restos de las paredes y el techo de la guardería, dijo un funcionario del gobierno local en la sede central de la policía italiana, en Roma.
Los cuatro niños recién rescatados fueron hallados por los socorristas cuando lograron penetrar hasta una de las aulas que había quedado sepultada. Los sobrevivientes, cubiertos de polvo, fueron transportados de inmediato a hospitales en ambulancias.
"La gente escucha voces bajo los escombros. Los trabajadores de las brigadas de socorro están cavando con sus manos en lugar de usar máquinas porque no quieren arriesgarse a que un derrumbe aplaste a alguno de los sobrevivientes", dijo un policía que custodiaba el acceso a la guardería.
Entre 50 y 60 niños, cuyas edades oscilan entre los tres y los seis años, quedaron enterrados junto con sus maestros bajo una parte de la escuela derrumbada por el sismo, pero los bomberos llegaron de inmediato al lugar y comenzaron a rescatar sobrevivientes.
Dos de los muertos son adultos que fallecieron cuando algunos edificios cercanos a la guardería se derrumbaron.Funcionarios de la municipalidad expresaron que la cifra de víctimas fatales podría aumentar debido a que aún quedan muchos niños sepultados bajo los escombros y el tiempo no está a favor de los socorristas.
"La situación es muy fea allí, toda la aldea fue golpeada duramente. Hay mucha confusión y los padres de los niños se encuentran en el lugar tratando de saber qué sucedió con sus chicos", dijo a Reuters Luciano Gliacurto, un residente local.
El sismo, que registró 5,4 grados de magnitud en la escala de Richter, ocurrió a las 11.40, hora local (1040 GMT), cerca de Campobasso, una localidad situada a 226 kilómetros al sureste de Roma, dijo el Instituto Nacional de Geofísica.
El fuerte terremoto fue seguido de dos temblores secundarios que registraron 3,7 grados en la escala de Richter.
Imágenes de la televisión italiana mostraron decenas de personas corriendo en medio del pánico por las calles de Campobasso y a muchos padres en varias ciudades --desde Nápoles hasta Bari, en la suroriental región de Puglia-- corriendo a buscar a sus hijos en las escuelas adonde asisten.
"Dejé todo lo que estaba haciendo para venir a buscar mis niños", dijo a la televisión un residente de Nápoles, a 130 kilómetros de Campobasso.
Las líneas telefónicas en la región parecían estar afectadas, y la policía dijo que decenas de unidades estaban operando en el área, muchos de ellas en San Giuliano di Puglia.
Decenas de edificaciones en la región de Molise se derrumbaron, dejando las calles llenas de escombros.
Agencias de noticias dijeron que unas 15 ó 20 personas fueron internadas en hospitales de la región sureña con lesiones leves o en estado de conmoción.
El temblor fue el más fuerte desde que un sismo de 5,8 grados estremeció la zona alrededor de Umbría en 1997. Casi 2.800 personas murieron en 1980 cuando un sismo de 6,9 grados en la escala Richter estremeció el sur de Nápoles.
El sismo del jueves ocurrió lejos de Sicilia, donde hace cinco días entró en actividad el Monte Etna, el mayor volcán activo de Europa, generando varios temblores de tierra.
"Estamos transfiriendo algunos de nuestros trabajadores desde el Etna hasta Campobasso para lidiar con el sismo", dijo a Reuters un portavoz del Servicio de Protección Civil de Italia. (Reuter)







