01 Junio 2007 Seguir en 
LAS GRAN AUSENTE entre los invitados fue la presidenta del PJ, Beatriz Rojkés de Alperovich. La diputada había sido invitada por Bejas, al igual que los presidentes de los distintos partidos políticos. Sí asistieron el presidente de la UCR, Mario Marigliano; el titular del Partido de la Victoria y secretario de Gobierno del Poder Ejecutivo, Javier Noguera, Exequiel Avila Gallo (Bandera Blanca), Rodolfo Succar (Partido Socialista, Liliana Signorelli de Aráoz (Acción por la República), José Páez (Democracia Cristiana) y Héctor Manfredo (Izquierda Unida). También estuvieron los legisladores José Costanzo (Partido Federal) y Antonio Raed (PJ).
LA SOLEMNIDAD del acto quedó puesta de manifiesto en la rigurosa vestimenta -por lo general trajes y sobretodos- escogida por los magistrados. En ese contexto, llamó la atención la presencia de Noguera, quien optó por un vestuario mucho más sport: jean de corderoy, suéter de lana y campera color azul, además de zapatillas de cuero de color marrón.
EL ACTO NO DURO más de 10 minutos. Antes de que comenzara, el presidente de la Cámara Federal de Apelaciones, Raúl David Mender, había pedido a la concurrencia que dejara los saludos para el final. Cuando terminó la ceremonia, sólo Mender y la también vocal Graciela Fernández Vecino se quedaron a departir con el público. En cambio, rápidamente, por una puerta lateral, se fueron los otros miembros del tribunal, Ricardo Sanjuán (lucía una escarapela en el saco), Ernesto Wayar y Marina Cossio, aunque esta lo hizo por la puerta de acceso principal del salón.
EN PRIMERA FILA, reservada para magistrados y funcionarios, al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfredo Dato (foto), locuaz como siempre, dialogó amenamente con el fiscal federal Emilio Ferrer (Nº 1) y con Mario Racedo, a cargo del juzgado Nº 2.
TRAS LA FINALIZACION de la ceremonia, el ya ex juez Jorge Parache también se fue velozmente, sin dialogar con la prensa, por la puerta lateral. Antes de hacerlo, se cruzó y saludó -con un abrazo- al sorprendido fiscal Carlos Brito. Ocurre que este pidió que citen a aquel a que declare como imputado en dos causas penales.
LA SOLEMNIDAD del acto quedó puesta de manifiesto en la rigurosa vestimenta -por lo general trajes y sobretodos- escogida por los magistrados. En ese contexto, llamó la atención la presencia de Noguera, quien optó por un vestuario mucho más sport: jean de corderoy, suéter de lana y campera color azul, además de zapatillas de cuero de color marrón.
EL ACTO NO DURO más de 10 minutos. Antes de que comenzara, el presidente de la Cámara Federal de Apelaciones, Raúl David Mender, había pedido a la concurrencia que dejara los saludos para el final. Cuando terminó la ceremonia, sólo Mender y la también vocal Graciela Fernández Vecino se quedaron a departir con el público. En cambio, rápidamente, por una puerta lateral, se fueron los otros miembros del tribunal, Ricardo Sanjuán (lucía una escarapela en el saco), Ernesto Wayar y Marina Cossio, aunque esta lo hizo por la puerta de acceso principal del salón.
EN PRIMERA FILA, reservada para magistrados y funcionarios, al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfredo Dato (foto), locuaz como siempre, dialogó amenamente con el fiscal federal Emilio Ferrer (Nº 1) y con Mario Racedo, a cargo del juzgado Nº 2.
TRAS LA FINALIZACION de la ceremonia, el ya ex juez Jorge Parache también se fue velozmente, sin dialogar con la prensa, por la puerta lateral. Antes de hacerlo, se cruzó y saludó -con un abrazo- al sorprendido fiscal Carlos Brito. Ocurre que este pidió que citen a aquel a que declare como imputado en dos causas penales.







