31 Octubre 2002 Seguir en 
LOS ANGELES.- A menos de una semana de las elecciones legislativas en Estados Unidos, los políticos empezaron a bombardear a sus adversarios con campañas publicitarias extremadamente agresivas. Algunos aprovechan los 30 segundos que duran los comerciales televisivos para involucrar a sus rivales en fraudes financieros, en escándalos sexuales y hasta para tratar al oponente de "perro de circo", porque -dicen- "ejecuta sus piruetas al compás de los intereses de grandes empresarios".
Todo vale
Analistas coinciden en que esta campaña electoral es la más sucia y la más ofensiva en años. En esa racha de golpes bajos, dos candidatos han apelado a la contundente asociación imagen-idea para acusar a los candidatos en campaña de estar aliados con los principales adversarios del país: Osama Bin Laden y Saddam Hussein.
El próximo 5, los norteamericanos decidirán en las urnas si el control del Congreso quedará en manos de los demócratas o de los republicanos. Los 435 escaños de la Cámara de Representantes, hoy controlada por los republicanos, están en la contienda. A su vez, 34 de las 100 bancas del Senado están en juego en las urnas, para renovación o reelección. En la Cámara Alta los demócratas ganan por un voto a los republicanos (50 a 49) y hay un senador independiente.
Mientras las batallas electorales se producen dentro y fuera de las pantallas, los mayores beneficiados siguen siendo las cadenas televisoras, que esperan lograr ingresos por más de mil millones de dólares hasta que finalice el mercado electoral. (AFP)
Todo vale
Analistas coinciden en que esta campaña electoral es la más sucia y la más ofensiva en años. En esa racha de golpes bajos, dos candidatos han apelado a la contundente asociación imagen-idea para acusar a los candidatos en campaña de estar aliados con los principales adversarios del país: Osama Bin Laden y Saddam Hussein.
El próximo 5, los norteamericanos decidirán en las urnas si el control del Congreso quedará en manos de los demócratas o de los republicanos. Los 435 escaños de la Cámara de Representantes, hoy controlada por los republicanos, están en la contienda. A su vez, 34 de las 100 bancas del Senado están en juego en las urnas, para renovación o reelección. En la Cámara Alta los demócratas ganan por un voto a los republicanos (50 a 49) y hay un senador independiente.
Mientras las batallas electorales se producen dentro y fuera de las pantallas, los mayores beneficiados siguen siendo las cadenas televisoras, que esperan lograr ingresos por más de mil millones de dólares hasta que finalice el mercado electoral. (AFP)







