Se recuperan depósitos en los bancos de Tucumán

Un golpe a las ilusiones.Hoy se celebra el Día Mundial del Ahorro. En la historia del país, la inflación hizo estragos en la decisión de la gente de guardar dinero. Factor clave para la inversión.

31 Octubre 2002
Hoy es una jornada importante en todos los países desarrollados, ya que se celebra el Día Mundial del Ahorro. En la Argentina del agobio y la crisis, en cambio, la conmemoración suena como una burla, en especial después de lo ocurrido con el corralito y el corralón.
Pero como no hay mal que dure cien años, en Tucumán, como en la mayoría de las otras provincias argentinas, el regreso de los ahorristas a los bancos expone una cierta recuperación de la confianza en el sistema financiero, incluso antes de lo esperado.
Así, en todas las entidades que operan en la provincia, al 31 de diciembre de 2001, los tucumanos tenían ahorrados en depósitos a plazo fijo $ o U$S 823 millones (según datos del Banco Central). Después de la devaluación y la pesificación, a principios de agosto, lo depositado bajó a $ 480 millones (- 41%). Sin embargo, hasta el 15 de octubre, los depósitos volvieron a crecer un 9% y suman $ 560 millones (- 32%). Se tienen en cuenta los depósitos, no los títulos entregados a los ahorristas del corralón.

Historia de sinsabores
Cuántos miles de niños lloraron en el país -en los años 50 y en los 60- por el terrible hecho de que todos sus ahorros (supuestamente atesorados en estampillas pegadas durante años en una libreta) habían sido devorados por algo que no terminaban de entender: inflación.
Varias décadas después, ya no fueron los niños quienes se desesperaron por sus ahorros, sino miles de adultos que vieron cómo el esfuerzo de años les fue birlado por gobiernos ineficaces. El corralón y el corralito ya forman parte de la historia negra del país, por destrozar la ilusión de millones de argentinos y por socavar las bases de la economía nacional.Como señala la doctrina, a menor ahorro, menos inversión y a menor inversión, disminuye la capacidad de producir bienes y servicios (rentas, en definitiva) y de crear empleo. En una visión de largo plazo, se puede afirmar, por tanto, que cuanto más ahorre un país, más capital acumulará, más aumentará su productividad y más rápidamente progresará.
El papel de esta variable económica llamada ahorro es de capital importancia en el desarrollo de los países a largo plazo y también en la evolución de la economía a corto plazo. El ahorro constituye la diferencia entre la renta disponible y el gasto en consumo. Pero si, por el contrario, se invierte más de lo que se ahorra en el país, se tendrá que pedir prestado al exterior, es decir endeudarse. Si bien estos son principios económicos universales, todo lo ocurrido en la Argentina de los últimos tiempos muestra demasiadas coincidencias.

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