30 Octubre 2002 Seguir en 
ROMA.- Nuevos temblores de entre 2 y 2,9 grados en la escala de Richter se registraron hoy en cercanías del volcán Etna, mientras una embarcación llevó a la región equipos sanitarios para asistir a la población.
En tanto, durante la noche la erupción de lava de los cráteres fue de menor intensidad y los pobladores de las localidades ubicadas en las laderas del volcán pasaron la noche en tiendas de campaña y en los hoteles destinados por las autoridades para enfrentar la emergencia.
Para colaborar con la asistencia a la población partió hoy del puerto de Taranto -en el continente, al este de Sicilia y sobre el mar Jónico- hacia Catania la nave de desembarque "San Giorgio", que lleva a bordo equipos sanitarios, que incluyen una sala de cirugía y dos helicópteros.
En Santa Venerina, la localidad más afectada por el movimiento sísmico del lunes, de 4,9 grados de la escala Richter, los 400 habitantes abandonaron sus casas y permanecieron al abrigo de las tiendas de campaña instaladas por Protección Civil.
Los equipos de Protección Civil trabajaron durante toda la noche para limpiar el terreno de las piedras y los escombros que cubren las calles de la población.
La salida de lava permanece "estacionaria" según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología.
El problema principal es ahora la intensa lluvia de cenizas que el viento llevó hasta Libia, en el norte de Africa, y que ya cubrió con una densa capa negra la ciudad de Catania y amenaza a Taormina, una pequeña ciudad siciliana, célebre por su anfiteatro romano y una de las más bellas de Italia.
El comandante general de los Carabineros de Sicilia, Carlo Gualdi, llegó hoy hasta las zonas afectadas por los terremotos y los incendios para evaluar la magnitud de los daños en Santa Venerina, Zafferana, Acireale y Linguaglossa, las más golpeadas por el fenómeno.
El vulcanólogo Giuseppe Mastrolorenzo, del Instituto Nacional de Geofísica, opinó hoy que la actual erupción del Etna "no es un fenómeno anómalo".
El experto aclaró que en el caso de volcanes como el Etna, las erupciones no son previsibles, a pesar de estar continuamente bajo observación.
Agregó que "se trata de erupciones cuya duración puede ser de pocos días o de muchos meses, pero que no ponen en peligro la vida de las personas". (Télam-SNI)
En tanto, durante la noche la erupción de lava de los cráteres fue de menor intensidad y los pobladores de las localidades ubicadas en las laderas del volcán pasaron la noche en tiendas de campaña y en los hoteles destinados por las autoridades para enfrentar la emergencia.
Para colaborar con la asistencia a la población partió hoy del puerto de Taranto -en el continente, al este de Sicilia y sobre el mar Jónico- hacia Catania la nave de desembarque "San Giorgio", que lleva a bordo equipos sanitarios, que incluyen una sala de cirugía y dos helicópteros.
En Santa Venerina, la localidad más afectada por el movimiento sísmico del lunes, de 4,9 grados de la escala Richter, los 400 habitantes abandonaron sus casas y permanecieron al abrigo de las tiendas de campaña instaladas por Protección Civil.
Los equipos de Protección Civil trabajaron durante toda la noche para limpiar el terreno de las piedras y los escombros que cubren las calles de la población.
La salida de lava permanece "estacionaria" según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología.
El problema principal es ahora la intensa lluvia de cenizas que el viento llevó hasta Libia, en el norte de Africa, y que ya cubrió con una densa capa negra la ciudad de Catania y amenaza a Taormina, una pequeña ciudad siciliana, célebre por su anfiteatro romano y una de las más bellas de Italia.
El comandante general de los Carabineros de Sicilia, Carlo Gualdi, llegó hoy hasta las zonas afectadas por los terremotos y los incendios para evaluar la magnitud de los daños en Santa Venerina, Zafferana, Acireale y Linguaglossa, las más golpeadas por el fenómeno.
El vulcanólogo Giuseppe Mastrolorenzo, del Instituto Nacional de Geofísica, opinó hoy que la actual erupción del Etna "no es un fenómeno anómalo".
El experto aclaró que en el caso de volcanes como el Etna, las erupciones no son previsibles, a pesar de estar continuamente bajo observación.
Agregó que "se trata de erupciones cuya duración puede ser de pocos días o de muchos meses, pero que no ponen en peligro la vida de las personas". (Télam-SNI)







