Tiempo de definiciones en Uruguay

La dirigencia del Partido Nacional debe refrendar el fin de semana la ruptura de la coalición.

30 Octubre 2002
MONTEVIDEO.- El vicepresidente de Uruguay, Luis Hierro, y otros altos funcionarios del gobierno restaron dramatismo a la ruptura de la coalición que integraban con el Partido Nacional (PN) y confían en que se mantendrá el respaldo parlamentario. Sin embargo, analistas coinciden en que el fin de la centroderechista coalición gobernante en Uruguay, formada por el Partido Colorado del presidente Jorge Batlle y el PN, añade la amenaza de inestabilidad política a la peor crisis económica de la historia del país. Cinco ministros del PN, de un gabinete de 14, renunciaron el lunes en señal de protesta porque Batlle no compartió en la coalición la conducción de la política económica. La decisión debe ser refrendada el domingo por la convención partidaria.
La crisis estalló en el peor momento de Batlle frente a la opinión pública. Si las elecciones se realizaran ahora, el Encuentro Progresista Frente Amplio (EPFA, izquierda) recogería el 54% de votos; el Partido Colorado un 16% y el PN un 13%, según la última encuesta. Uruguay sufre su cuarto año de recesión, con una proyección de caída de actividades del 11% y una inflación del 40% para este año.
Los "blancos" se pronunciaron además por convocar a todos los partidos para discutir la reprogramación de la deuda pública, pese a la insistencia del gobierno en que tiene recursos para afrontarla. La deuda externa se situó en U$S 5.100 millones de dólares, 111% por encima de la deuda a fin de 2001. El desempleo superó el 17% y el poder adquisitivo se redujo un 12%.
El fin de la coalición evocó para algunos analistas lo acontecido en Argentina, cuando en octubre de 2002 se fracturó la alianza entre la UCR y el Frepaso, lo que derivó en una grave crisis. (DPA/AFP)

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