30 Octubre 2002 Seguir en 
MOSCU.- Luego del trágico episodio de la semana pasada en Moscú, Rusia incrementó su guerra contra los separatistas chechenos con nuevo plan antiterrorista ordenado por el presidente Vladimir Putin.
Una gran operación militar se ha puesto en marcha, tanto en Chechenia como en Moscú. En la capital fueron arrestados decenas de sospechosos de estar involucrados en la toma de rehenes que costó la vida a 117 cautivos y a 50 independentistas chechenos. Casi todos murieron a causa del gas utilizado por las fuerzas rusas en un polémico asalto al teatro donde los rebeldes mantenían retenidas a más de 700 personas.
Putin llegó al poder hace más de dos años con la promesa de reprimir a Chechenia, que luchó por su independencia en dos guerras contra Rusia. Según el Kremlin, los rebeldes chechenos están vinculados a la red Al Qaeda.
Presión de Washington
Putin descartó toda negociación con el líder checheno Aslan Masjadov, quien advirtió que eran inevitables otros ataques como el de la toma de rehenes de Moscú, a menos que Putin piense en un acuerdo de paz. Esta crisis dio un nuevo impulso a las presiones internacionales para que Moscú busque una salida pacífica a la cuestión chechena. El presidente de EE.UU., George W. Bush, pidió un diálogo político entre Rusia y Chechenia. (TELAM)
Una gran operación militar se ha puesto en marcha, tanto en Chechenia como en Moscú. En la capital fueron arrestados decenas de sospechosos de estar involucrados en la toma de rehenes que costó la vida a 117 cautivos y a 50 independentistas chechenos. Casi todos murieron a causa del gas utilizado por las fuerzas rusas en un polémico asalto al teatro donde los rebeldes mantenían retenidas a más de 700 personas.
Putin llegó al poder hace más de dos años con la promesa de reprimir a Chechenia, que luchó por su independencia en dos guerras contra Rusia. Según el Kremlin, los rebeldes chechenos están vinculados a la red Al Qaeda.
Presión de Washington
Putin descartó toda negociación con el líder checheno Aslan Masjadov, quien advirtió que eran inevitables otros ataques como el de la toma de rehenes de Moscú, a menos que Putin piense en un acuerdo de paz. Esta crisis dio un nuevo impulso a las presiones internacionales para que Moscú busque una salida pacífica a la cuestión chechena. El presidente de EE.UU., George W. Bush, pidió un diálogo político entre Rusia y Chechenia. (TELAM)







