30 Octubre 2002 Seguir en 
SAN PABLO.- El presidente electo Luiz Inácio "Lula" da Silva inició con Fernando Henrique Cardoso la transición hacia el traspaso del poder, el 1 de enero. Cardoso y "Lula" mantuvieron casi una hora de conversación a solas y se reunieron luego con integrantes de sus respectivos equipos para la transición, entre ellos el ministro de Hacienda Pedro Malán.
Los impacientes mercados esperaban conocer ayer los nombres de los futuros responsables del área económica, para tener indicios claros de cómo será en la práctica el próximo gobierno, pero el presidente electo no dio ninguna señal al respecto. Incluso dejó claro que el equipo que se encargará de preparar la transición no es un embrión de su futuro gobierno. El propio "Lula" nombrará a sus colaboradores en el gobierno, tras consultar a los partidos que lo han apoyado en la elección y a otros sectores de la sociedad civil no relacionados con ningún partido político.
Apoyo del Banco Mundial
El presidente del Banco Mundial (BM), James Wolfensohn, felicitó al presidente electo y expresó su deseo de trabajar junto a él en una agenda común para luchar contra la pobreza y mejorar el nivel de vida de los brasileños.
"Lula ha recibido un excepcionalmente fuerte mandato, se lo mida como se lo mida", dijo Wolfensohn, quien espera reunirse pronto con el mandatario electo. El BM tiene un portafolio de U$S 5.300 millones en Brasil, incluyendo 69 operaciones en áreas de desarrollo rural, protección del medio ambiente, educación, salud, infraestructura, modernización del sector público y descentralización, entre otros temas.
Días de especulación
Los mercados brasileños se sumergieron ayer en la volatilidad, por segundo día después de las elecciones presidenciales. El real se depreció 1,1%, cotizado a 3,82 por un dólar, tras perder 1,49% la víspera. La Bolsa paulista, en cambio, tras un día en altibajos, cerró en leve alza de 0,28% luego de caer 4,4% el lunes. Sin embargo, las elecciones no son la causa de la volatilidad, según analistas, sino que hay varias razones técnicas: el ajuste a las alzas expresivas de la pasada semana y el vencimiento -el viernes- de una deuda pública de U$S 2.000 millones indexada al dólar, que se pagará mejor cuanto más caro esté el billete estadounidense. Estos vencimientos favorecen la especulación de los acreedores que tratan de obtener el mayor retorno presionando al real, y ya han llevado a la moneda brasileña a bajas históricas. Se espera alta volatilidad hasta mañana, cuando se definirá el precio que se pagará por ese paquete de deuda. (TELAM/DPA/Reuter)
Los impacientes mercados esperaban conocer ayer los nombres de los futuros responsables del área económica, para tener indicios claros de cómo será en la práctica el próximo gobierno, pero el presidente electo no dio ninguna señal al respecto. Incluso dejó claro que el equipo que se encargará de preparar la transición no es un embrión de su futuro gobierno. El propio "Lula" nombrará a sus colaboradores en el gobierno, tras consultar a los partidos que lo han apoyado en la elección y a otros sectores de la sociedad civil no relacionados con ningún partido político.
Apoyo del Banco Mundial
El presidente del Banco Mundial (BM), James Wolfensohn, felicitó al presidente electo y expresó su deseo de trabajar junto a él en una agenda común para luchar contra la pobreza y mejorar el nivel de vida de los brasileños.
"Lula ha recibido un excepcionalmente fuerte mandato, se lo mida como se lo mida", dijo Wolfensohn, quien espera reunirse pronto con el mandatario electo. El BM tiene un portafolio de U$S 5.300 millones en Brasil, incluyendo 69 operaciones en áreas de desarrollo rural, protección del medio ambiente, educación, salud, infraestructura, modernización del sector público y descentralización, entre otros temas.
Días de especulación
Los mercados brasileños se sumergieron ayer en la volatilidad, por segundo día después de las elecciones presidenciales. El real se depreció 1,1%, cotizado a 3,82 por un dólar, tras perder 1,49% la víspera. La Bolsa paulista, en cambio, tras un día en altibajos, cerró en leve alza de 0,28% luego de caer 4,4% el lunes. Sin embargo, las elecciones no son la causa de la volatilidad, según analistas, sino que hay varias razones técnicas: el ajuste a las alzas expresivas de la pasada semana y el vencimiento -el viernes- de una deuda pública de U$S 2.000 millones indexada al dólar, que se pagará mejor cuanto más caro esté el billete estadounidense. Estos vencimientos favorecen la especulación de los acreedores que tratan de obtener el mayor retorno presionando al real, y ya han llevado a la moneda brasileña a bajas históricas. Se espera alta volatilidad hasta mañana, cuando se definirá el precio que se pagará por ese paquete de deuda. (TELAM/DPA/Reuter)







