29 Octubre 2002 Seguir en 
ROMA, Oct 29 (AFP) - El nuevo temblor de tierra de 4,3 grados Richter de magnitud hizo cundir el pánico el martes en varias localidades cercanas al volcán siciliano Etna, que se encuentra en erupción desde hace tres días, y unas mil personas quedaron sin techo. En Santa Venerina, un municipio de 6.600 habitantes, situado en las faldas del volcán, cientos de casas quedaron inutilizables.
Un cuartel de los carabineros, localizado en el mismo sector, también fue desalojado.
Las autoridades regionales y el responsable nacional del servicio de Protección Civil, Guido Bertolaso, están evaluando los daños causados por el temblor.
En Acireale, otro municipio más grande situado en la falda este del Etna, las autoridades trasladaron a los afectados a hoteles, y numerosos ancianos fueron hospitalizados tras el pánico registrado por el temblor.
El sismo, que se registró a 11h02 (10h02 GMT), se sintió sobre todo en Zafferana Etnea y Giarre, donde la población abandonó sus casas. Las autoridades decidieron el cierre por dos días de las escuelas.
El epicentro del temblor fue localizado por los expertos del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología dos kilómetros al nordeste de Milo.
Según los sismógrafos, el temblor no está conectado a la actividad eruptiva del volcán, ya que el epicentro se encuentra a una profundidad de 9 kilómetros y muy lejos de las bocas del volcán.
Se trata del temblor más fuerte registrado hasta ahora desde que el volcán se despertó la madrugada del domingo. Fue seguido de otros dos temblores relativamente fuertes, a las 10H56 GMT, de una magnitud de 3,6 en la escala Richter, y el segundo a las 11H02 GMT, de una magnitud de 4 en la misma escala.
El ministro italiano de Asuntos Europeos, Rocco Buttiglione, convocó una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para el martes en la noche para analizar la situación del Etna, el volcán más alto de Europa."Estamos preocupados y quisiéramos saber si la situación va a empeorar o si tiende a regularizarse", declaró.
La lluvia de fina lava y cenizas sigue cayendo sobre Catania, cuyas calles están cubierta por una capa de polvo volcánico que dificulta la circulación."La lava debe recorrer muchos kilómetros antes de que provoque problemas graves a la población", advirtió Bertolaso.
En Catania el aeropuerto permanece inactivo y los habitantes tienen que usar paraguas y bufandas para protegerse de las cenizas negruzcas que oscurecen el cielo, a pesar del tiempo despejado. (AFP).
Un cuartel de los carabineros, localizado en el mismo sector, también fue desalojado.
Las autoridades regionales y el responsable nacional del servicio de Protección Civil, Guido Bertolaso, están evaluando los daños causados por el temblor.
En Acireale, otro municipio más grande situado en la falda este del Etna, las autoridades trasladaron a los afectados a hoteles, y numerosos ancianos fueron hospitalizados tras el pánico registrado por el temblor.
El sismo, que se registró a 11h02 (10h02 GMT), se sintió sobre todo en Zafferana Etnea y Giarre, donde la población abandonó sus casas. Las autoridades decidieron el cierre por dos días de las escuelas.
El epicentro del temblor fue localizado por los expertos del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología dos kilómetros al nordeste de Milo.
Según los sismógrafos, el temblor no está conectado a la actividad eruptiva del volcán, ya que el epicentro se encuentra a una profundidad de 9 kilómetros y muy lejos de las bocas del volcán.
Se trata del temblor más fuerte registrado hasta ahora desde que el volcán se despertó la madrugada del domingo. Fue seguido de otros dos temblores relativamente fuertes, a las 10H56 GMT, de una magnitud de 3,6 en la escala Richter, y el segundo a las 11H02 GMT, de una magnitud de 4 en la misma escala.
El ministro italiano de Asuntos Europeos, Rocco Buttiglione, convocó una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para el martes en la noche para analizar la situación del Etna, el volcán más alto de Europa."Estamos preocupados y quisiéramos saber si la situación va a empeorar o si tiende a regularizarse", declaró.
La lluvia de fina lava y cenizas sigue cayendo sobre Catania, cuyas calles están cubierta por una capa de polvo volcánico que dificulta la circulación."La lava debe recorrer muchos kilómetros antes de que provoque problemas graves a la población", advirtió Bertolaso.
En Catania el aeropuerto permanece inactivo y los habitantes tienen que usar paraguas y bufandas para protegerse de las cenizas negruzcas que oscurecen el cielo, a pesar del tiempo despejado. (AFP).







