Putin rompió lanzas con Chechenia

El presidente rechazó la posibilidad de retomar negociaciones. Se profundiza la polémica por la actuación del ejército en el trágico rescate de rehenes.

MOSCU. Crece la angustia por la salud de cientos de rehenes.
MOSCU. Crece la angustia por la salud de cientos de rehenes.
29 Octubre 2002
MOSCU.- En una jornada de luto nacional, el presidente ruso Vladimir Putin rechazó de plano la posibilidad de retomar las negociaciones de paz con los líderes de Chechenia. Putin responsabilizó al presidente independentista checheno, Aslan Masjadov, por la toma de rehenes en un teatro de Moscú por parte de un comando rebelde checheno, que terminó trágicamente el sábado con la intervención de fuerzas especiales rusas. Incluso amenazó con tomar represalias en territorio checheno por lo ocurrido en Moscú.
Pese al desmentido del líder musulmán Masjadov, respecto de su participación en la toma de rehenes, Putin reiteró que no negociará con terroristas. Para profundizar aún más la crisis, Putin suspendió una visita a Dinamarca -país que ejerce la presidencia de turno de la Unión Europea- en señal de protesta contra la hospitalidad concedida por Copenhague al Congreso Mundial Checheno.

El operativo militar
Según observadores, el Kremlin trata de desviar la atención pública, centrada ahora en la actuación que le cupo al ejército en la crisis de los rehenes. Las fuerzas especiales usaron un gas paralizante para intentar rescatar a más de 700 personas retenidas en el interior del teatro. Muchos analistas se preguntan si el resultado de la operación -115 cautivos muertos junto con los 50 rebeldes separatistas- fue un éxito o un fracaso si se tiene en cuenta, además, que solamente dos de los rehenes murieron por disparos de los secuestradores cuando intentaban escapar. Ayer continuaban hospitalizadas más de 500 víctimas del arma química; por lo menos cien de ellas se encuentran en estado crítico. Según socorristas, será muy difícil salvar la vida de quienes estuvieron más de media hora expuestos al veneno en el interior del teatro.
La composición del gas también se mantiene en secreto.
Algunos médicos rusos dijeron que se trata de una mezcla de un poderoso somnífero con otro no menos poderoso alucinógeno. Fuentes del Pentágono dijeron que el gas estaría hecho a base de heroína y morfina; un médico alemán que atendió a dos ciudadanos germanos que estuvieron retenidos en el teatro descartó la teoría del gas nervioso. Por otra parte, un representante de Masjadov en los países musulmanes acusó a las fuerzas especiales rusas de usar armas de destrucción masiva, prohibidas en todo el mundo, y que deben ser procesados por este crimen. (Télam/SNI/Especial)

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