29 Octubre 2002 Seguir en 
MONTEVIDEO.- El presidente uruguayo, Jorge Batlle, recibió un golpe a su gestión cuando su principal aliado, el Partido Nacional (PN), retiró a sus ministros por divergencias, sobre todo de política económica, pero manteniendo apoyo legislativo.
El mandatario, de 75 años, advirtió que si no se revierte la decisión en los próximos días, propondrá al Congreso eliminar algunos de los cinco ministerios que ocupaba el PN, medida ya discutida para recortar el gasto público de un país sumido en la recesión.
La decisión nacionalista debilitará aún más al mandatario, cuya popularidad está en su mínimo debido a la aguda crisis en que se halla el país, cuya economía no crece desde hace casi cuatro años y que fue recientemente golpeado por la crisis de la vecina Argentina. El retiro de los ministros es producto de la acumulación de una serie de desencuentros y de no valorización del Partido Nacional, dijo Luis Lacalle, líder del PN.
Según el ex presidente uruguayo, el Ejecutivo ignoró a los nacionalistas cuando en junio decretó la libre flotación de la moneda, que provocó un derrumbe del peso de un 30% a octubre. Sin embargo, el PN, con el 22% de las bancas en el Congreso bicameral, mantendrá el apoyo legislativo al partido de gobierno, que ocupa el 32% de los escaños.
La ascendente izquierda
Batlle no nombrará aún sustitutos para los salientes ministros de Industria y Energía, Trabajo y Seguridad Social, Vivienda y Medio Ambiente y Deportes, hasta que otro organismo del partido, la Convención Nacionalista, ratifique el domingo la decisión. Los nacionalistas -de centroderecha, al igual que los colorados- forman una coalición con el partido gobernante desde que asumió Batlle, en marzo de 2000. El apoyo fue clave para que Batlle llegara al poder y cerrara así el paso a la ascendente izquierda, que en esas elecciones logró una inédita votación y ocupa el 40% de las bancas. (AFP)
El mandatario, de 75 años, advirtió que si no se revierte la decisión en los próximos días, propondrá al Congreso eliminar algunos de los cinco ministerios que ocupaba el PN, medida ya discutida para recortar el gasto público de un país sumido en la recesión.
La decisión nacionalista debilitará aún más al mandatario, cuya popularidad está en su mínimo debido a la aguda crisis en que se halla el país, cuya economía no crece desde hace casi cuatro años y que fue recientemente golpeado por la crisis de la vecina Argentina. El retiro de los ministros es producto de la acumulación de una serie de desencuentros y de no valorización del Partido Nacional, dijo Luis Lacalle, líder del PN.
Según el ex presidente uruguayo, el Ejecutivo ignoró a los nacionalistas cuando en junio decretó la libre flotación de la moneda, que provocó un derrumbe del peso de un 30% a octubre. Sin embargo, el PN, con el 22% de las bancas en el Congreso bicameral, mantendrá el apoyo legislativo al partido de gobierno, que ocupa el 32% de los escaños.
La ascendente izquierda
Batlle no nombrará aún sustitutos para los salientes ministros de Industria y Energía, Trabajo y Seguridad Social, Vivienda y Medio Ambiente y Deportes, hasta que otro organismo del partido, la Convención Nacionalista, ratifique el domingo la decisión. Los nacionalistas -de centroderecha, al igual que los colorados- forman una coalición con el partido gobernante desde que asumió Batlle, en marzo de 2000. El apoyo fue clave para que Batlle llegara al poder y cerrara así el paso a la ascendente izquierda, que en esas elecciones logró una inédita votación y ocupa el 40% de las bancas. (AFP)







