29 Octubre 2002 Seguir en 
El peronismo lentamente se va enredando en su madeja. Hace cuatro años inventaron la figura extrapartidaria de José Alperovich y lo pusieron de ministro. Era la época en que Julio Miranda hablaba de la necesaria integración de fuerzas de la oposición para un gobierno antibussista. Después quiso que hasta la plaza Independencia fuera exclusivamente peronista.
Más tarde Alperovich fue incorporado al corazón justicialista, cuando lo hicieron senador nacional. En los momentos más duros, el entonces ministro tuvo en Enrique Romero a uno de sus principales escuderos. Ahora, Alperovich, el único candidato sin partido, ha dividido profundamente las aguas del PJ.
Por eso no extrañó que luego del acto del mellizo legislador José Orellana en apoyo de la candidatura del senador Alperovich, surgiera un contraacto -en Escaba, de la mano de Alberto Darnay- que sólo avalará un candidato a gobernador peronista.
Miranda los deja seguir a todos. Es incapaz de decir cuál de los tres caminos tomará. Uno le señala la postulación de Alperovich, pero en ese caso lo podría abandonar su socia Olijela Rivas que sólo acepta un candidato del PJ. La segunda senda sería proponer a un justicialista en la cancha, pero entonces Alperovich, quien mejor imagen tiene, estaría en su contra. La tercera vía es su reelección. Pero, cómo será que sus mensajes son débiles e inconsistentes, que sus propios funcionarios andan lanzando postulaciones como si no creyeran en la reelección. O tal vez temen que no sea una jugada con futuro de triunfo.
Alperovich tuvo la precaución de no ir al acto que le hizo Orellana en Concepción. De esa manera evitó quedar pegado a la candidatura presidencial de Carlos Menem. El senador no quiere tener problemas con su neoamigo Eduardo Duhalde. José Carbonell y Ricardo Maturana estuvieron en Escaba. Ellos también están en problemas porque mantienen su buena relación con Rivas, pero Maturana, en su momento, negó cualquier vínculo con el menemismo con el que se encuentra encolumnada la diputada. Ayer, un empresario tucumano preguntó qué hizo Alperovich para estar primero en las encuestas. La respuesta no se hizo esperar: al margen de su ágil manejo de la imagen, habría que preguntarse qué no hicieron los otros para dejarlo crecer. Para peor, estos movimientos y actos, lejos de proponer ideas para un futuro mejor de la provincia, se hacen en contra del senador y, de esa manera, este crece aún más. Es el mismo caso del fiscal Esteban Jerez a quien, en vez de dejarlo trabajar, le dispararon munición gruesa. Hoy es uno de los que más respaldo popular tiene.
Más tarde Alperovich fue incorporado al corazón justicialista, cuando lo hicieron senador nacional. En los momentos más duros, el entonces ministro tuvo en Enrique Romero a uno de sus principales escuderos. Ahora, Alperovich, el único candidato sin partido, ha dividido profundamente las aguas del PJ.
Por eso no extrañó que luego del acto del mellizo legislador José Orellana en apoyo de la candidatura del senador Alperovich, surgiera un contraacto -en Escaba, de la mano de Alberto Darnay- que sólo avalará un candidato a gobernador peronista.
Miranda los deja seguir a todos. Es incapaz de decir cuál de los tres caminos tomará. Uno le señala la postulación de Alperovich, pero en ese caso lo podría abandonar su socia Olijela Rivas que sólo acepta un candidato del PJ. La segunda senda sería proponer a un justicialista en la cancha, pero entonces Alperovich, quien mejor imagen tiene, estaría en su contra. La tercera vía es su reelección. Pero, cómo será que sus mensajes son débiles e inconsistentes, que sus propios funcionarios andan lanzando postulaciones como si no creyeran en la reelección. O tal vez temen que no sea una jugada con futuro de triunfo.
Alperovich tuvo la precaución de no ir al acto que le hizo Orellana en Concepción. De esa manera evitó quedar pegado a la candidatura presidencial de Carlos Menem. El senador no quiere tener problemas con su neoamigo Eduardo Duhalde. José Carbonell y Ricardo Maturana estuvieron en Escaba. Ellos también están en problemas porque mantienen su buena relación con Rivas, pero Maturana, en su momento, negó cualquier vínculo con el menemismo con el que se encuentra encolumnada la diputada. Ayer, un empresario tucumano preguntó qué hizo Alperovich para estar primero en las encuestas. La respuesta no se hizo esperar: al margen de su ágil manejo de la imagen, habría que preguntarse qué no hicieron los otros para dejarlo crecer. Para peor, estos movimientos y actos, lejos de proponer ideas para un futuro mejor de la provincia, se hacen en contra del senador y, de esa manera, este crece aún más. Es el mismo caso del fiscal Esteban Jerez a quien, en vez de dejarlo trabajar, le dispararon munición gruesa. Hoy es uno de los que más respaldo popular tiene.







