28 Octubre 2002 Seguir en 
MOSCU.- El gas utilizado por las fuerzas especiales rusas para poner fin al secuestro de cientos de personas en un teatro de Moscú causó la muerte a 115 de los rehenes, señaló ayer el jefe de salud pública de la ciudad.
El doctor Andrei Seltsovsky, presidente de la comisión de salud pública de Moscú, dijo que sólo uno de los cerca de 800 rehenes murió a causa de las heridas de bala sufridas cuando las tropas de élite irrumpieron en el teatro, la madrugada del sábado pasado.
El jefe de anestesiólogos de Moscú, Yevgeny Yevdokimov, dijo que el gas usado fue una sustancia narcótica similar a la anestesia general que se utiliza en las cirugías. Un experto occidental de seguridad, sin embargo, indicó que podría haberse tratado de un gas nervioso.
Seltsovsky declaró que 117 rehenes murieron durante el cerco, entre ellos una mujer que fue baleada el miércoles cuando trató de escapar del teatro.
Un hombre falleció durante la operación para liberar a los cautivos, secuestrados por unos 50 guerrilleros chechenos, entre ellos varias mujeres.
Hospitalizados
Al menos 646 de los rehenes liberados del teatro permanecían hospitalizados, de los cuales 150 se encontraban bajo cuidados intensivos y 45 "en condición grave". "A medida que uno aumenta la dosis, entonces naturalmente ocurren trastornos corporales", señaló Yevdokimov a la prensa."Primero viene la pérdida del conocimiento, luego problemas para respirar y de circulación de la sangre", dijo, pero apuntó que no conocía el nombre del gas.
No hubo aún una reacción del Kremlin a los dichos de los médicos, pero las justificaciones son contradictorias. El químico no identificado era tan potente que los suicidas chechenos no tuvieron tiempo de detonar los explosivos que llevaban en la cintura.
Según el experto de seguridad Michael Yardley, de Londres, las fuerzas rusas probablemente usaron BZ, un incapacitador incoloro e inodoro con propiedades alucinógenas que fue usado por primera vez por EE.UU. en Vietnam.
Yardley dijo que todos los síntomas que presentaron los rehenes en Moscú -incapacidad para caminar, pérdida de la memoria, desmayo, irregularidades cardíacas, mareo- apuntan al BZ. Según el ejército de Estados Unidos, los efectos secundarios duran 60 horas, dijo Yardley.
"Los rusos no quieren que se haga mucho ruido al respecto porque (el BZ) es la clase de cosas que se supone que no tienen. No está específicamente prohibido, pero están en una especie de área gris", señaló. (Reuter)
Imágenes patéticas
Las imágenes tomadas después que las fuerzas especiales irrumpieron en el teatro para liberar a más de 750 rehenes fueron patéticas. Se mostró a una mujer con la cabeza echada hacia atrás, con la boca abierta y una bolsa de explosivos atada a la cintura. "Se desató el pánico y la gente comenzó a gritar: ¡Gas! ¡Gas! y, sí, hubo disparos", dijo el director de teatro Georgy Vasilyev, uno de los rehenes. (Reuter)
El doctor Andrei Seltsovsky, presidente de la comisión de salud pública de Moscú, dijo que sólo uno de los cerca de 800 rehenes murió a causa de las heridas de bala sufridas cuando las tropas de élite irrumpieron en el teatro, la madrugada del sábado pasado.
El jefe de anestesiólogos de Moscú, Yevgeny Yevdokimov, dijo que el gas usado fue una sustancia narcótica similar a la anestesia general que se utiliza en las cirugías. Un experto occidental de seguridad, sin embargo, indicó que podría haberse tratado de un gas nervioso.
Seltsovsky declaró que 117 rehenes murieron durante el cerco, entre ellos una mujer que fue baleada el miércoles cuando trató de escapar del teatro.
Un hombre falleció durante la operación para liberar a los cautivos, secuestrados por unos 50 guerrilleros chechenos, entre ellos varias mujeres.
Hospitalizados
Al menos 646 de los rehenes liberados del teatro permanecían hospitalizados, de los cuales 150 se encontraban bajo cuidados intensivos y 45 "en condición grave". "A medida que uno aumenta la dosis, entonces naturalmente ocurren trastornos corporales", señaló Yevdokimov a la prensa."Primero viene la pérdida del conocimiento, luego problemas para respirar y de circulación de la sangre", dijo, pero apuntó que no conocía el nombre del gas.
No hubo aún una reacción del Kremlin a los dichos de los médicos, pero las justificaciones son contradictorias. El químico no identificado era tan potente que los suicidas chechenos no tuvieron tiempo de detonar los explosivos que llevaban en la cintura.
Según el experto de seguridad Michael Yardley, de Londres, las fuerzas rusas probablemente usaron BZ, un incapacitador incoloro e inodoro con propiedades alucinógenas que fue usado por primera vez por EE.UU. en Vietnam.
Yardley dijo que todos los síntomas que presentaron los rehenes en Moscú -incapacidad para caminar, pérdida de la memoria, desmayo, irregularidades cardíacas, mareo- apuntan al BZ. Según el ejército de Estados Unidos, los efectos secundarios duran 60 horas, dijo Yardley.
"Los rusos no quieren que se haga mucho ruido al respecto porque (el BZ) es la clase de cosas que se supone que no tienen. No está específicamente prohibido, pero están en una especie de área gris", señaló. (Reuter)
Imágenes patéticas
Las imágenes tomadas después que las fuerzas especiales irrumpieron en el teatro para liberar a más de 750 rehenes fueron patéticas. Se mostró a una mujer con la cabeza echada hacia atrás, con la boca abierta y una bolsa de explosivos atada a la cintura. "Se desató el pánico y la gente comenzó a gritar: ¡Gas! ¡Gas! y, sí, hubo disparos", dijo el director de teatro Georgy Vasilyev, uno de los rehenes. (Reuter)







