El buen año del agro hace que aumenten los arriendos

Nuevos inversores.Los contratos se concretan en dólares, en el caso de los principales cultivos. Los propietarios de las mejores tierras de la provincia no las ofrecen para la venta.

EFECTO DE LA CRISIS. El productor evalúa que la tierra es el lugar más seguro para cuidar su capital.
EFECTO DE LA CRISIS. El productor evalúa que la tierra es el lugar más seguro para cuidar su capital.
28 Octubre 2002
La posibilidad de que en la próxima campaña de granos gruesos en Tucumán se repita el éxito logrado en la de este año no es un dato menor para los inversores. El campo tienta por los récords productivos que se obtienen, pero fundamentalmente porque sus productos cotizan, en algunos casos, a valores similares a los del dólar.
"Hay una gran demanda de campos, de parte de los productores habituales y de otros empresarios, que tenían inversiones en otros sectores", reveló el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT ), Roberto Martínez Zavalía.Los operadores inmobiliarios sostienen que la demanda de tierras se concreta en arriendos, especialmente de campos para granos, y no tanto en compraventas de tierras. Aseguran que no hay mucha superficie en Tucumán para la radicación de nuevas explotaciones agrícolas, lo cual obliga a que el área cultivable se expanda hacia otras provincias, como Santiago del Estero e incluso Chaco.
"Se están concretando muchos arriendos, porque al propietario de un campo le conviene retenerlo y así mantener un activo fijo que vale", sostiene Martínez Zavalía. El productor evalúa que la tierra es el lugar más seguro para depositar su capital, dado que no tiene confianza en los bancos como para depositar en estas instituciones el producto de una venta inmobiliaria.
Muchos de los valores de los arriendos no registraron variaciones pese a los cambios surgidos en la economía tras la devaluación. En los sectores exportadores (granos, limones e inclusive azúcar) se pautan precios en dólares, igual que en años anteriores, aunque todo depende de la ubicación de los campos, obviamente. "Las zonas seguras tienen precios diferenciales. En general, las más altas cotizaciones de arriendos se registran en la zona pedemontana", señaló el titular de la SRT. Dejó en claro que no es lo mismo el precio de un arriendo en ese tipo de campos, por ejemplo desde La Cocha hasta La Cruz o Burruyacu, tierras seguras que permiten un doble cultivo anual, que terrenos ubicados en Rapelli o Nueva Esperanza.

Dos maneras
En el sector rural los arriendos se contratan de dos maneras: se pagan valores fijos, en dólares por hectárea, o un porcentaje de la producción que se obtiene. Según los agentes inmobiliarios, el alquiler de la mejor tierra a valores fijos puede concretarse a unos 80 dólares la hectárea, mientras que un campo de calidad media cotiza entre 50 y 60 dólares la hectárea. Estos valores pueden ser menores si el pago se realiza por adelantado. Cuando se pacta el pago a través de un porcentaje de la producción, el arrendatario entrega entre un 18 y un 25% del cultivo obtenido. "El sistema de porcentajes es el más justo, porque ambas partes comparten el riesgo del cultivo", dijo Martínez Zavalía.

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