¿Vive en un edificio céntrico? Sepa cómo prevenir los robos

Por temor, toman más medidas de seguridad. Los responsables de consorcios y la Policía mantuvieron una reunión para elaborar un plan que ponga fin "escruches" en departamentos.

TALON DE AQUILES. La mayoría de los edificios del microcentro no cuenta con porteros desde el sábado al mediodía hasta el lunes a la mañana. LA GACETA / JOSE NUNO
TALON DE AQUILES. La mayoría de los edificios del microcentro no cuenta con porteros desde el sábado al mediodía hasta el lunes a la mañana. LA GACETA / JOSE NUNO
24 Abril 2007
Los robos en edificios de la capital encendieron la luz de alarma. Los habitantes de departamentos céntricos -según confiaron porteros- incrementaron las medidas de seguridad por temor a ser víctimas de un hurto.

La iniciativa se tomó luego de que la Policía, en base a un relevamiento, confirmara que casi el 90% de los aproximadamente 150 edificios del microcentro, no cuentan con personal de seguridad durante los fines de semana.

Consejos
Conservar siempre cerradas las puertas de acceso.

Iluminar adecuadamente cocheras, sótanos y terrazas.

No colocar carteles tales como “no estoy” o “vuelvo en cinco minutos”, entre otros.

No permitir nunca el acceso a vendedores.

Los empleados de empresas de servicios no deben ingresar al edificio si nadie los llamó.

El uniforme o prendas con logotipos de empresas no constituyen un certificado de lo que representan.

En las reuniones de consorcios no se debe dudar en marcar y señalar violaciones a las normas de seguridad adoptadas.

Si debe firmar algún recibo o planilla de entrega, deje la cadena puesta y devuelva el comprobante.

Los consorcistas no deben desentenderse de los relevos o suplencias que realicen los encargados.

No debe ser confidente del consorcista.

Después de ingresar, verifique que la puerta quede perfectamente cerrada con llave.

Si al llegar a su edificio y encuentra alguien hablando por el portero eléctrico, mantenga la distancia.

No suba al ascensor con desconocidos o con quienes, por cualquier razón, le resulten sospechosos.

Si encargó comida a domicilio, baje a recibirla en el hall.

Algunas modificaciones
EL EMPLEADO.- Un individuo que simula ser empleado de una empresa de correo, golpea la puerta con la excusa de entregar un paquete, carta o documento. Al flanquearle el ingreso, el hombre entra y, detrás de él, también lo hacen sus cómplices. Pueden ser personas que fingen ser empleados de alguna empresa de servicios que pretende entrar para realizar alguna reparación.
 
FALSA ALARMA.- Una persona le dice que su hijo sufrió un accidente. La madre o el padre ingresa en estado de shock, situación que es aprovechada por los delincuentes para ingresar al domicilio.

 “TIENE PAN”.-
Menores de edad, vestidos con ropas rotas, solicitan limosna o comida. Cuando el vecino abre la puerta, los chicos lo siguen y, una vez en el interior, reducen a la víctima. Generalmente estos adolescentes son reclutados por mayores para delinquir.

CONOCIDO.- Un hombre que asegura ser compañero de trabajo o de estudio de un familiar, se presenta en el domicilio y pide prestado el teléfono. Una vez que ingresó en la casa, reduce a sus habitantes.

“LA AMIGUITA”.- Una mujer bien vestida, que inspira más confianza, se presenta en el domicilio. Cuenta todos los datos personales de un familiar e inventa una excusa  (devolver una suma de dinero o pedir permiso para utilizar el baño) para ingresar al departamento. Una vez adentro, reduce al propietario y permite el ingreso de sus cómplices. LA GACETA (C)




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