Alerta contra las ganancias ficticias

Las empresas están presentando sus balances ajustados según la inflación a pesar de que el gobierno aún no decidió cómo cobrará los impuestos.

27 Octubre 2002
Si no hay indexación, habrá quebrantos, advierten las empresas ante la falta de definición de parte del Gobierno nacional respecto de cómo se actualizarán los balances para no pagar el Impuesto a las Ganancias sobre una rentabilidad ficticia, provocada por la devaluación.
En Buenos Aires, muchas firmas han comenzado a presentar sus balances con un ajuste por inflación, aunque no haya una nueva ley que las ampare. Desde 1992, con el pretexto de la Convertibilidad, se suspendió por ley la facultad que tenían las empresas de ajustar los balances por inflación.
Las empresas tucumanas todavía no se han sumado a esa estrategia y esperan la decisión oficial. El presidente del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, Ricardo Nassif, puntualizó la necesidad de que se reestablezca el ajuste. "El impuesto a las Ganancias debe gravar las reales utilidades de las empresas, que son las que arroja el balance ajustado por inflación y no el balance histórico; la verdadera capacidad contributiva de las empresas está dada por un balance que toma en cuenta los cambios producidos por la inflación", señaló el especialista. Nassif puntualizó que el ajuste por inflación de los balances "no implica retroalimentar la inflación, porque no se ajustan deudas; sólo se aplica una base correcta de medición de la rentabilidad o del resultado de la empresa".

Se discute un índice
Las autoridades económicas del país, después de algunas idas y vueltas, aceptaron el reclamo empresario. Actualmente, el Ministerio de Economía analiza la posibilidad de establecer un mecanismo para ajustar los balances pero que sería de aplicación única, por esta sola vez, y que no permitiría la licuación del Impuesto a las Ganancias. En lo que se trabaja es en la definición del índice que se aplicará. Esto genera más temor entre los empresarios. "El problema es que hay una gran diferencia entre el índice de precios mayoristas y el índice de precios al consumidor. Si se toma el primero, de setiembre del año pasado a setiembre de este año hubo una variación de 114,5%. Sin embargo, en el mismo período, la variación de los precios al consumidor fue de sólo 38,5%. Eso es lo que hace más difícil encontrar un índice adecuado para el ajuste de los balances", explicó Nassif.
El dirigente profesional subrayó que mientras el tema no está definido, se mantiene una situación de inseguridad jurídica y de inestabilidad que atenta contra el buscado crecimiento económico del país. "Es necesario que esto se resuelva; las empresas necesitan normas ciertas y razonables", destacó el experto.
El economista José Laks consideró que si no se establece el ajuste por inflación de los balances "habrá una verdadera sangría en las empresas". El profesional indicó que esto vale tanto para los emprendimientos agropecuarios como para una sencilla tienda". "Tomemos el caso de un sojero, por ejemplo. Compró semillas e insumos cuando el dólar estaba 1 a 1. Vendió su cosecha a precio dólar. Parece que ganó muchísima plata. Sin embargo, cuando tenga que volver a sembrar, pagará también a precio dólar, de manera que esa ganancia fue ficticia", explicó Laks. En el caso de un comerciante común es lo mismo, dijo. "Registra un mayor monto de dinero por ventas, porque los precios subieron por la inflación, cuando en realidad vendió menos mercadería que el año pasado. Además, cuando tenga que reponer lo vendido, pagará con los precios aumentados de manera que también es una ganancia ficticia", agregó. "Es necesario encontrar un índice adecuado, que no sea ni el CER -porque es insuficiente- ni el de la inflación minorista", consideró Laks.
El Gobierno, en tanto, no quiere que la recaudación por el Impuesto a las Ganancias sea inferior al 3% del Producto Bruto Interno (PBI) y por eso sigue analizando las distintas alternativas.

Desventaja para las firmas endeudadas

El ajuste por inflación de los balances que deberán hacer las empresas obligará a las firmas con pasivos superiores a los activos indexables a pagar más Impuesto a las Ganancias. Esto es así porue la suba de precios le restó peso a las deudas pesificadas y a que en algunos casos, la actualización de los bienes de cambio, las disponibilidades y los créditos no llegan a cubrir el margen que dejó el ajuste en los pasivos. En esta situación se encontraría el 15% del universo de empresas del país. Para los tributaristas, sin embargo, es poco probable que una empresa tenga mayor cantidad de pasivos que de activos para actualizar.

Opción por el índice de precios mayoristas

La Cámara de Sociedades Anónimas, la Unión Industrial Argentina, El Consejo Profesional de Ciencias Económicas y la Sociedad Rural, entre otras entidades, acordaron dr respaldo al proyecto de la diputada Elsa Correa, que está al análisis de la Comisión de Presupuesto y Hacienda en la Cámara de Diputados de la Nación. La legisladora propuso el ajuste de los balances por el IPIM (inflación mayorista), aunque con la particularidad de que suspende la actualizacio´n cuando la variación del índice para el ejercicio anual esté por debajo de 15%. También permite deducir los quebrantos por diferencia de cambio en cinco años.

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