Comienza la reestructuración de la deuda pública y privada

Para reorganizar empresas, antes de que se vuelvan insolventes, la experincia mundial muestra que se busca reducir los desequilibrios financieros.

27 Octubre 2002
La Argentina pretende una quita sustancial de su deuda -algunos estiman de un 70 %- y en esta semana se supo que los acreedores ofrecen asistencia y quieren participar activamente del tema, como también de la emisión y circulación de las monedas locales, y de la reestructuración de los bancos. Todas tareas a realizar desde el Banco Central.
Desde otra lectura, puede considerarse que serán en realidad veedores puestos por los acreedores. Por eso es oportuno comentar, como se ordenó en otros países del mundo, la reestructuración de la deuda de las empresas, por ejemplo las privatizadas.
En el "London Approach" a fines del 80 en Inglaterra, y frente al riesgo de liquidar de inmediato empresas viables en el largo plazo, los deudores y los acreedores lograron acuerdos consensuados. Basicamente, el acreedor otorga al deudor el tiempo suficiente "standstill" para obtener y elaborar la propuesta de pago. También el primero evita fortalecer su posición en contra del deudor, y éste no debe adoptar decisiones que afecten la perspectiva futura del acreedor. En el período -usualmente de 2 a 6 meses- que dura el "standstill", la coordinación entre las partes se facilita a través del funcionamiento de comités y el servicio de asesores. También son condiciones, que la información sea razonable y relevante, y que la propuesta para solucionar las dificultades financieras refleje la ley aplicable y las posiciones de cada acreedor al inicio de la espera.
Durante el período, se permite a la empresa usar líneas de crédito y facilidades existentes, y el repago de estas debe tener prioridad. En definitiva se consensúa una salida por fuera de lo tradicional, porque se acuerda que la compañía es viable, y podrá implementar la salida.Las experiencias en el sudeste asiático, Turquía y otros países con default y devaluación es valiosa. Y el sector público y el privado en Argentina negociarán pos separado, pero siempre uno será referencia para el otro.

Los mercados
Durante el mes el pánico por la baja en los valores se alejó -por ahora- de las Bolsas en el tercer año consecutivo de caída.
¿Se tocó fondo? ¿Se sostendrá el auge de estas semanas?
Como siempre es un destino desconocido, mientras se mantenga la debilidad en la economía mundial, y los pobres resultados en las ganancias de las compañías. Una buena referencia es las veces que se negocian los índices bursátiles con relación a las utilidades que se pronostican. Siguen altos.
La Bolsa de Buenos Aires acumula una ganancia del 10,7 % en octubre, y se conoció los balances -del primer trimestre- de los bancos que cotizan y mostraron sus pérdidas, adjudicadas a la pesificación, amparos y reemplazo del CER. También han perdido las entidades financieras que no cotizan en Bolsa, y los resultados pudieron ser peores en dólares.

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